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Con alas de 24 metros, dos motores turbodiésel, 49 horas de autonomía y capacidad para lanzar sonoboyas para cazar submarinos, el dron turco Aksungur puede vigilar un área del tamaño de Brasil durante dos días seguidos sin aterrizar.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 23/05/2026 a las 14:14
Actualizado el 23/05/2026 a las 14:15
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Aksungur de Turkish Aerospace aparece cargando dos drones Süper Şimşek y muestra cómo Turquía está creando un ecosistema de guerra aérea no tripulada.

Según Army Recognition, el 10 de marzo de 2026, Turkish Aerospace Industries publicó en su cuenta oficial un video de prueba de vuelo mostrando el drone Aksungur cargando dos drones a reacción Süper Şimşek bajo las alas. La demostración confirma que Turquía está construyendo no solo una aeronave no tripulada, sino un ecosistema de combate con drones, en el cual una plataforma de larga autonomía transporta y lanza otras plataformas más pequeñas cerca del objetivo.

El propio Aksungur ya reúne cifras impresionantes: envergadura de 24,2 metros, dos motores TEI-PD170 turbodiésel, autonomía de 49 horas en misiones de inteligencia de señales, techo de 40 mil pies y carga útil de 750 kg en seis puntos de fijación.

Drone Aksungur de Turquía se convierte en plataforma madre para drones a reacción Süper Şimşek

El Aksungur deja de ser solo un drone militar de larga autonomía y pasa a operar como una plataforma madre para otros drones. Este cambio altera la lógica tradicional de las misiones no tripuladas.

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Con dos Süper Şimşek instalados bajo las alas, el drone mayor puede transportar vectores desechables para misiones de engaño, guerra electrónica y ataque de precisión. Es una arquitectura de combate en capas.

En la práctica, Turquía muestra que su programa de drones militares está saliendo de la fase de plataformas aisladas hacia una fase de sistemas integrados, con sensores, municiones, motores, radares y drones más pequeños actuando en conjunto.

Aksungur tiene 49 horas de autonomía y cambia la lógica de la vigilancia marítima

La autonomía de 49 horas es uno de los datos más importantes del drone turco Aksungur. La mayoría de los drones militares de tamaño medio, incluidas plataformas conocidas como el Bayraktar TB2, operan por alrededor de 24 a 27 horas.

Ese tiempo es suficiente para misiones tácticas, pero limitado para patrulla oceánica, vigilancia marítima y cobertura de áreas enormes. En misiones navales, la permanencia en vuelo puede ser más importante que la velocidad.

El Océano Pacífico tiene aproximadamente 165 millones de km², mientras que el Océano Atlántico tiene cerca de 106 millones de km². Patrullar áreas de ese tamaño exige aeronaves capaces de permanecer en el aire por largos períodos.

Misión antisubmarina coloca al Aksungur en función estratégica en el mar

La misión antisubmarina es una de las áreas en las que la autonomía del Aksungur gana más relevancia. Detectar un submarino en inmersión exige persistencia, sensores y tiempo de permanencia sobre el área sospechosa.

En octubre de 2022, la Marina turca probó el Aksungur en el lanzamiento de sonoboyas en el Mar Egeo. Este tipo de operación está asociada a aeronaves de patrulla marítima tripuladas, pero el dron lleva la función a un modelo sin piloto a bordo.

La búsqueda de submarinos exige lanzar sonoboyas en patrones específicos, monitorear señales acústicas por horas, reposicionar sensores y seguir el movimiento del objetivo. Un dron con 49 horas de autonomía puede sostener este ciclo por más tiempo.

TEI-PD170: el motor turco que redujo la dependencia extranjera en el Aksungur

El TEI-PD170 es el motor turbodiésel que equipa al Aksungur en configuración bimotora. Su importancia va más allá de la ficha técnica, porque revela la estrategia industrial de Turquía en el sector de defensa.

Motor turco TEI-PD170
Foto: Türkiye Today

Cuando el programa comenzó, los prototipos usaban motores Thielert Centurion, de fabricación alemana. Funcionaban, pero creaban dependencia externa en un componente crítico para una aeronave militar.

La TUSAŞ Engine Industries, subsidiaria de Turkish Aerospace, desarrolló el PD170 como sustituto nacional. El motor turbodiésel de cuatro cilindros entrega 170 cv, opera con combustible JP-8 estándar NATO y entró en producción en serie en 2020.

Industria de defensa de Turquía avanza con dron, motor, radar y municiones propias

Turquía no desarrolló solo el Aksungur. El país avanzó también en el motor, en los sistemas de control de misión, en los radares embarcados, en las municiones guiadas y ahora en los drones más pequeños cargados por drones más grandes.

Este conjunto crea una cadena de autonomía tecnológica en sistemas críticos de defensa. En lugar de depender de proveedores extranjeros para cada componente, Ankara pasa a controlar partes esenciales del ecosistema.

Esta estrategia recuerda el camino adoptado por potencias militares tradicionales, que consolidaron independencia tecnológica para exportar sistemas de armas sin depender de permisos externos en cada venta.

Aksungur con motor PD170 alcanzó techo de 40 mil pies en prueba

En abril de 2025, el Aksungur equipado con motores PD170 estableció un récord de altitud en pruebas, demostrando que la versión turbodiésel alcanzó el techo de 40 mil pies especificado para la plataforma.

Este resultado fue importante porque confirmó la madurez de la integración entre célula, motor y sistemas de misión. Para un dron militar, altitud elevada significa mejor cobertura de sensores y mayor flexibilidad operacional.

La integración del motor nacional también permitió avanzar de la fase experimental a la operación con menor dependencia de licencias y exportaciones de componentes extranjeros.

Süper Şimşek transforma el Aksungur en sistema de guerra aérea en cascada

La demostración del 10 de marzo de 2026, con el Aksungur cargando dos Süper Şimşek, representa una evolución en la arquitectura de guerra aérea no tripulada de Turquía.

El Süper Şimşek es un dron a reacción multimisión, diseñado para actuar como blanco aéreo, señuelo, plataforma de guerra electrónica y vector de ataque, dependiendo de la configuración embarcada.

La lógica es simple y estratégica: el Aksungur se aproxima al área de operación usando su larga autonomía, lanza los drones más pequeños cuando es necesario y permanece fuera de parte de los riesgos más inmediatos de la defensa aérea enemiga.

Dron a reacción Süper Şimşek puede actuar como señuelo, guerra electrónica y ataque

El Süper Şimşek fue diseñado para misiones en las que velocidad, saturación y riesgo controlado son más importantes que reutilización prolongada. Puede simular aeronaves más grandes para confundir radares y sistemas antiaéreos.

En la función de señuelo, el dron fuerza al enemigo a revelar radares, gastar municiones o dividir su atención entre múltiples objetivos. En guerra electrónica, puede actuar en el bloqueo o interferencia de sensores y comunicaciones.

Con alas de 24 metros, dos motores turbodiésel, 49 horas de autonomía y capacidad de lanzar sonoboyas para cazar submarinos, el dron turco Aksungur puede vigilar un área del tamaño de Brasil durante dos días seguidos sin aterrizar
Süper Şimşek

En ataque de precisión, el Süper Şimşek puede funcionar como vector desechable contra objetivos específicos. Esto amplía el alcance táctico del Aksungur sin exigir que la plataforma principal entre directamente en la zona más peligrosa.

Aksungur ya fue usado en escenarios reales y muestra límites de la guerra con drones

El Aksungur no es solo una plataforma de demostración. El texto base informa que el dron ya fue usado en escenarios reales en Siria, Irak y Libia, con pérdidas documentadas en entornos de defensa aérea.

En noviembre de 2023, un Aksungur cayó en el norte de Irak. En mayo de 2024, otro fue abatido en las montañas Qandil, y en agosto de 2024 un tercero fue derribado por un sistema Pantsir iraquí cerca de Kirkuk.

Estos episodios muestran que los drones MALE de larga autonomía tienen valor operacional, pero no son invulnerables. Cuando entran en zonas disputadas, pueden ser detectados y alcanzados por sistemas antiaéreos.

Ecosistema de drones turcos atrae países fuera del eje occidental

La expansión del Aksungur también tiene dimensión geopolítica. Países que no pueden comprar sistemas americanos o europeos por restricciones políticas, precio o dependencia de exportación encuentran en Turquía una alternativa.

El texto base señala que Kirguistán y Chad ya han recibido entregas de exportación, mientras Argelia, Angola y Uzbekistán aparecen con pedidos en cartera. Esto muestra la entrada del Aksungur en mercados más allá de Turquía.

El paquete turco es atractivo porque combina dron de larga autonomía, sensores, municiones guiadas, motores nacionales y ahora drones auxiliares. No es solo una aeronave, sino una solución militar integrada.

Aksungur muestra cómo Turquía quiere competir con potencias militares tradicionales

El Aksungur representa una estrategia mayor de Turquía: transformar su industria de defensa en proveedora global de sistemas no tripulados. La plataforma une alcance, carga útil, autonomía e integración con otros drones.

La demostración con Süper Şimşek aumenta el valor militar del sistema porque permite misiones más complejas, como saturación de defensa aérea, guerra electrónica, reconocimiento avanzado y ataque de precisión.

Video de YouTube

El punto más importante es que Turquía no solo está copiando modelos existentes. Está creando una arquitectura propia, orientada a países que buscan capacidad militar moderna sin depender totalmente de proveedores occidentales.

El vuelo del Aksungur con dos Süper Şimşek bajo las alas muestra que la guerra con drones ha entrado en una nueva etapa. Ahora, la ventaja no está solo en volar por más tiempo o cargar más munición.

La ventaja pasa a estar en la capacidad de lanzar otros drones, crear múltiples objetivos, confundir defensas aéreas y ejecutar misiones en capas. Esa es la lógica detrás de los ecosistemas de combate no tripulado.

Con 49 horas de autonomía, 24,2 metros de envergadura, motores turcos PD170, techo de 40 mil pies e integración con drones a chorro Süper Şimşek, el Aksungur se ha convertido en símbolo de la ambición turca de disputar espacio en el mercado global de drones militares.

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Valdemar Medeiros

Formado en Periodismo y Marketing, es autor de más de 20 mil artículos que ya han alcanzado a millones de lectores en Brasil y en el extranjero. Ha escrito para marcas y medios como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon y otros. Especialista en Industria Automotriz, Tecnología, Carreras (empleabilidad y cursos), Economía y otros temas. Contacto y sugerencias de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. ¡No aceptamos currículos!

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