Nuevo concreto con algas verdes secas reduce el impacto ambiental, utiliza inteligencia artificial y puede ser escalado para diferentes regiones del mundo
Investigadores de la Universidad de Washington, en colaboración con Microsoft, han desarrollado un nuevo tipo de concreto de bajo carbono hecho con algas marinas en polvo.
La idea puede parecer inusual, pero representa un avance importante en la búsqueda de soluciones más sostenibles en la construcción.
El nuevo material reduce en hasta un 21% el potencial de calentamiento global en comparación con el concreto tradicional.
-
Científicos descubren trampas de agua caliente escondidas bajo la Antártida y revelan por qué el hielo podría estar derritiéndose mucho más rápido de lo que parecía.
-
Con 55 metros y 240 toneladas, EE.UU. lanza al mar el USX-1 Defiant, un buque militar sin puente, sin cocina y sin espacio para tripulantes, creado para operar solo en misiones de larga duración.
-
La neblina que mucha gente ve como una simple «humareda» puede estar viva, llena de bacterias y además limpiando la contaminación del aire sin que nadie lo note.
-
Eletrodoméstico que mucha gente deja enchufado debe ser desconectado después del uso para evitar un aumento de hasta el 12% en la factura de luz y daños internos causados por oscilaciones eléctricas, advierten técnicos.
Y lo mejor: sin comprometer la resistencia estructural. Para alcanzar este resultado, el equipo mezcló algas verdes secas con el cemento, creando una formulación innovadora.
Concreto: uno de los materiales más contaminantes del mundo
El cemento, componente principal del concreto, es responsable de hasta el 10% de todas las emisiones globales de dióxido de carbono (CO₂).
La mayor parte de estas emisiones ocurre durante el proceso químico conocido como calcinación y por el uso de combustibles fósiles.
Para tener una idea del impacto, la producción de un kilogramo de cemento genera casi un kilogramo de CO₂. Por otro lado, las algas marinas funcionan como sumideros naturales de carbono mientras crecen.
Esto las convierte en candidatas prometedoras para reducir la huella de carbono del cemento.
“Estamos hablando de un material abundante y fotosintético, que puede ser incorporado al cemento sin necesidad de un procesamiento costoso o pérdida de rendimiento”, afirmó Eleftheria Roumeli, profesora asistente de ciencia de materiales e ingeniería de la Universidad de Washington.
Inteligencia artificial acelerando la investigación
Desarrollar una nueva mezcla de concreto suele ser un proceso lento. Cada muestra tarda semanas en curar antes de ser probada.
Para superar esta barrera, los investigadores utilizaron un modelo personalizado de aprendizaje automático.
Con él, fue posible predecir las mezclas ideales entre cemento y algas. Los datos de las pruebas fueron introducidos en el sistema, que fue ajustando la fórmula hasta alcanzar el punto ideal — todo esto en solo 28 días. Sin el uso de la tecnología, el proceso podría tardar hasta cinco años.
“El aprendizaje automático fue esencial para acortar el tiempo de investigación, especialmente porque estábamos introduciendo un material completamente nuevo”, explicó Roumeli.
Producción simple y escalable
A diferencia de otros aditivos que requieren etapas complejas de tratamiento, la alga verde puede ser utilizada directamente en su forma seca y en polvo.
Esto facilita la producción a gran escala y hace el proceso más accesible en regiones con pocos recursos.
Los científicos ahora planean probar otras especies de algas e incluso residuos alimentarios como posibles ingredientes.
La idea es permitir que diferentes regiones del mundo creen sus propias mezclas, adaptadas a los recursos y necesidades locales.
Según Roumeli, este enfoque puede acelerar la transición hacia una infraestructura más verde. “Al combinar materiales naturales como algas con herramientas de datos modernas, podemos reducir emisiones y avanzar más rápidamente.”
El equipo ve el proyecto como el comienzo de una nueva generación de materiales de construcción. Un camino que une sostenibilidad, innovación y tecnología para enfrentar los desafíos climáticos con soluciones concretas — literalmente.
Con información de Interesting Engineering.

-
1 persona reaccionó a esto.