El principal instituto militar de Taiwán presentó en Taipéi tres perros-robots, uno para reconocimiento, uno para vigilancia y uno armado para apoyo de fuego. Construidos sobre la plataforma de la estadounidense Ghost Robotics, pueden patrullar islas disputadas con China, pero aún no hay compra confirmada.
Taiwán reveló sus más nuevas máquinas de guerra autónomas en medio de la tensión con China: los perros-robots. El martes (2), en Taipéi, el principal instituto de investigación militar de la isla presentó tres versiones de los cuadrúpedos, una para reconocimiento, una para vigilancia y una armada, orientada al apoyo de fuego, con un arma instalada en la parte superior de la estructura.
Los equipos están construidos sobre el Vision 60, robot cuadrúpedo de la empresa estadounidense Ghost Robotics, con sistemas desarrollados por el propio instituto, el NCSIST. Según Jen Kuo-kuang, subdirector de una división de investigación del instituto, los militares de Taiwán ya han manifestado interés en los perros-robots, aunque ninguna compra formal se ha cerrado hasta ahora.
Las tres versiones de los perros-robots de Taiwán

Cada uno de los perros-robots fue diseñado para una función diferente. La primera versión está orientada a patrulla y vigilancia, equipada con un sistema LiDAR tridimensional y cámaras de imagen térmica.
-
Sin jefe cerca, sin tráfico y con más comodidad en casa, el trabajo remoto ganó millones de seguidores, pero ahora un estudio vincula el modelo a un aumento preocupante del sufrimiento mental.
-
Eletroposto de R$ 171 mil puede convertirse en renta pasiva en Brasil: cargador rápido de 60 kW promete facturar hasta R$ 21,6 mil por mes, pero depende de punto lleno, energía barata y conductores eléctricos en busca de recarga urgente en la ciudad.
-
China revela plan de isla flotante nuclear para cambiar el transporte marítimo global, utiliza reactores de sal fundido, hidrógeno, energía solar y eólica, y promete transformar barcos, contenedores y puertos en una nueva red oceánica de emisión cero.
-
Quedó un solo árbol de esta especie en todo el mundo, colgado de un acantilado y atado con cuerdas para no caer en el abismo: los científicos arriesgaron la vida para escalar hasta él y recoger las semillas que pueden ser la última oportunidad de impedir su desaparición para siempre.
Con esto, según el NCSIST, el robot puede navegar solo, esquivar obstáculos, detectar fuentes de calor y mapear el entorno en tiempo real, lo que sirve para la seguridad de bases y el monitoreo nocturno de instalaciones sensibles.

La segunda versión está dedicada al reconocimiento, con un sistema electro-óptico que busca, identifica y rastrea objetivos, enviando la información a una central inteligente de comando y control. Ya la tercera es la que más llama la atención: la de apoyo de fuego, que lleva una estación de armas controlada remotamente en la espalda.

Según el instituto, los sistemas de reconocimiento podrán, en el futuro, integrarse a vehículos terrestres no tripulados y a drones, formando una especie de red de combate en tres dimensiones.
Por qué Taiwán quiere robots para patrullar islas en el Mar del Sur de China
El destino previsto para los perros-robots ayuda a entender el proyecto. La idea es usarlos en islas controladas por Taiwán en el disputado Mar del Sur de China, como los grupos que los taiwaneses llaman Nansha, las Islas Spratly, y Dongsha, las Islas Pratas.
Son puestos avanzados remotos y poco poblados, custodiados principalmente por la Guardia Costera, donde mantener una presencia humana constante es difícil y arriesgado.
Por eso, las máquinas autónomas se vuelven atractivas para tareas de patrulla e inspección. De acuerdo con Jen Kuo-kuang, los infantes de marina consideran que hay una necesidad urgente de este tipo de apoyo en playas y en la línea costera.
El movimiento es parte de un esfuerzo mayor de Taiwán para modernizar sus fuerzas armadas y reforzar la disuasión, en un momento en que, según autoridades de la isla, Pekín ha ampliado la presencia de patrullas y drones en la región, alimentando el temor de una futura invasión.
La plataforma americana y la cadena no roja
Un punto central es el origen de la tecnología. La base de los perros-robots es el Vision 60, fabricado por Ghost Robotics, un gran proveedor militar de los Estados Unidos, sobre el cual el NCSIST montó sus propios sensores y sistemas de armas.
Según el instituto, optar por una plataforma ya consolidada acelera el desarrollo y ayuda a mantener una cadena de suministro confiable, sin dependencia de componentes chinos.
Este cuidado tiene nombre: Jen Kuo-kuang habló de construir una cadena «no roja», es decir, libre de piezas provenientes de China, además de capacidad de producción local.
Vale notar que Ghost Robotics, a diferencia de competidores como Boston Dynamics, no prohíbe que sus cuadrúpedos sean armados, lo que explica por qué los robots de Ghost Robotics están apareciendo en programas militares por el mundo.
Chips, guerra asimétrica y lo que aún no está decidido
El trasfondo económico es enorme. Taiwán es el mayor fabricante de chips semiconductores del mundo, y un eventual conflicto armado tendría consecuencias económicas difíciles de calcular para toda la cadena global de tecnología.
Los perros-robots se encajan en la estrategia de guerra asimétrica de la isla, que busca usar tecnologías emergentes para compensar la diferencia de tamaño en relación con las fuerzas de China.
Aun así, es necesario separar el anuncio de lo que de hecho va a suceder.
La versión de apoyo de fuego coloca a estos robots en una zona delicada, entre una simple herramienta de patrulla y un arma autónoma, tema que genera debate ético e internacional.
Y, por el momento, a pesar del interés declarado de los militares, ninguna compra o implementación ha sido confirmada, de modo que los perros-robots siguen en la fase de prototipos demostrados.
Pekín, vale recordar, considera Taiwán parte de su territorio, lo que mantiene la tensión siempre en el horizonte.
Perros-robots armados patrullando islas en medio del miedo a una invasión de China es el tipo de escena que parece ficción, pero ya está siendo probada.
Cuéntanos en los comentarios si ves a los perros-robots como una defensa inteligente o como un paso peligroso hacia las armas autónomas.


¡Sé la primera persona en reaccionar!