Algunos motores se convirtieron en leyendas de la industria automotriz brasileña, resistiendo por décadas con confiabilidad y eficiencia. De icónicos modelos refrigerados a aire hasta propulsores que dejaron huella, conoce los motores que atraparon generaciones y siguen en la memoria de los apasionados por autos!
La industria automotriz brasileña dio sus primeros pasos hacia la consolidación en la década de 1950, cuando el entonces presidente Juscelino Kubitschek lanzó un ambicioso plan para incentivar la producción de vehículos nacionales.
Con la creación del Grupo Ejecutivo de la Industria Automotriz (Geia), el gobierno negoció directamente con fabricantes extranjeros, ofreciendo incentivos fiscales y exigiendo la nacionalización progresiva de los vehículos.
Esta estrategia abrió camino para la llegada de grandes fabricantes y el desarrollo de una industria sólida, que, a lo largo de las décadas, vio surgir y perpetuarse motores icónicos.
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Desde entonces, algunos motores han conquistado un lugar especial en la historia automotriz del país, ya sea por su durabilidad, confiabilidad o por su enorme aceptación entre consumidores y fabricantes.
Muchos de estos motores permanecieron en producción durante décadas, atravesando diferentes generaciones de vehículos y convirtiéndose en verdaderos símbolos de resistencia y eficiencia mecánica.
A continuación, a partir de un levantamiento realizado por el portal Auto Entusiastas, descubre algunos de los motores que vencieron el tiempo y continúan siendo recordados con respeto en la industria automotriz.
Fiat Fiasa – 37 años de producción
Lanzado en 1976, el motor Fiat Fiasa fue uno de los responsables por la popularización de la marca italiana en Brasil.
Equipando modelos icónicos como el 147, Uno, Premio y Elba, este motor de cuatro cilindros se destacó por su robustez y economía.
Fue el primer motor nacional en utilizar comando de válvulas en el cabezote, un avance significativo para la época.
Curiosamente, el Fiat 147 fue el primer auto brasileño en funcionar con etanol, un hito en la ingeniería automotriz nacional.
Esta innovación ayudó a consolidar el uso del combustible alternativo en el país. El Fiasa permaneció en línea hasta 2003, cuando fue sustituido por el motor Fire, más moderno y eficiente.

VW EA 827 – 38 años de historia
El Volkswagen EA 827 comenzó su trayectoria en Brasil en 1974, utilizándose inicialmente en el Passat.
Con el pasar de los años, este motor de cuatro cilindros, derivado de un proyecto alemán, se convirtió en una de las bases de la línea Volkswagen y fue ampliamente adoptado por modelos como el Gol, Parati, Santana y Quantum.
El gran triunfo del EA 827 fue su versatilidad, permitiendo diversas configuraciones de potencia y cilindrada, lo que garantizó su longevidad.
Permaneció en producción por impresionantes 38 años, hasta 2012, cuando fue gradualmente sustituido por los motores de la familia EA111 y EA211.

Renault Cléon-Fonte – 28 años de servicio
Otro motor que hizo historia en Brasil fue el Renault Cléon-Fonte, originalmente desarrollado en Francia en la década de 1960.
Llegó al país en los años 1970, equipando los modelos de Willys-Overland y posteriormente de Renault, como el Gordini y el Corcel (este último, ya bajo la marca Ford).
El Cléon-Fonte también se destacó en el Renault 19 y en el Clio, donde fue modernizado a lo largo de los años para cumplir con las nuevas exigencias de desempeño y emisiones.
Fueron 28 años de producción en Brasil, marcando presencia hasta inicios de los años 2000.

GM Familia I y II – 43 años de evolución
La General Motors trajo a Brasil, a principios de los años 1980, la línea de motores Familia I y Familia II, que se convertiría en uno de los mayores éxitos de la marca en el país.
Estos motores equiparon modelos como el Chevette, Monza, Kadett, Astra, Corsa y Vectra, consolidándose como sinónimo de confiabilidad.
De esta familia, uno de los destacados fue el motor 2.0 MPFI, ampliamente utilizado en el Monza y en el Kadett GSi, ofreciendo un rendimiento excelente para la época.
Los motores de la Familia I y II permanecieron en línea hasta 2023, totalizando 43 años de producción en Brasil.

VW Boxer – 55 años de resistencia
Ningún motor producido en Brasil tuvo una trayectoria tan larga como el legendario Volkswagen Boxer, que estuvo en producción por impresionantes 55 años.
Inicialmente lanzado en el Fusca, este motor refrigerado a aire también equipó vehículos icónicos como la Kombi, Brasília y Variant.
El motor boxer se hizo conocido por su extrema durabilidad y simplicidad mecánica, siendo ampliamente utilizado hasta 2005, cuando Volkswagen cesó la producción de la Kombi con este propulsor.
Aun así, hasta hoy, es venerado por entusiastas y sigue operando en innumerables vehículos por el país.

La historia de la industria automotriz brasileña está marcada por la longevidad de motores que desafiaron el tiempo y se convirtieron en referencias en durabilidad y eficiencia.
Estos motores ayudaron a consolidar marcas en el mercado nacional y aún viven en la memoria de los apasionados por autos.
Ya sea por su robustez, innovación o importancia histórica, estos motores dejaron un legado indiscutible y aún despiertan nostalgia entre los entusiastas de la mecánica automotriz.

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