Informe de Embrapa e Instituto Ficus Projeta Cañamo Industrial Como Nueva Commodity Agrícola, Con Ingresos Bilionarios Previstas y Desafíos Legales Aún Sin Solución
El cultivo de cáñamo industrial, una de las variedades del cannabis, aparece como una apuesta para cambiar el rumbo del agro-negocio brasileño a partir de 2026. Un informe de Embrapa, en colaboración con el Instituto Ficus, traza los primeros pasos para que el país logre consolidar una nueva cadena productiva.
Según el documento, se estima que, para 2030, el ingreso neto alcance R$ 5,76 mil millones. El cálculo considera desde la venta de semillas hasta el aprovechamiento del tallo de la planta.
Esta expectativa se compara, en impacto, a lo que la soja significó para la agricultura nacional hace cinco décadas. Por lo tanto, el cannabis industrial se perfila como una posible próxima commodity estratégica.
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Lo Que Prevé El Informe
El plan indica la creación de proyectos piloto ya en marzo de 2026. A partir del segundo semestre del mismo año, pequeños y medianos agricultores podrían buscar crédito específico para financiar máquinas e iniciar el cultivo.
En 2027, comenzaría la fase de ampliación, con autorizaciones para producción a mayor escala. Ya en 2028, sería el momento de abrir espacio para exportaciones.
La consolidación plena de la cadena está proyectada para 2030, cuando Brasil tendría condiciones de competir en el mercado internacional.
Impasse Regulatorio
A pesar del optimismo, la regulación aún es el mayor obstáculo. Hoy, una normativa de Anvisa de 1998 prohíbe cualquier forma de cultivo de cannabis en el país.
Aunque el Superior Tribunal de Justicia ha exigido nuevas normas, las propuestas discutidas se centran únicamente en el uso medicinal.
Esta limitación amenaza con retrasar los plazos del plan de Embrapa y reducir el alcance económico.
Los expertos destacan que restringir el cultivo al sector farmacéutico puede comprometer toda la expansión prevista.
El riesgo es perder terreno frente a competidores que ya operan en el mercado, como China, Canadá y Estados Unidos.
Ingresos Bilionarios
Las proyecciones del informe detallan las ganancias potenciales. Solo las semillas, ricas en proteínas, podrían generar R$ 2,3 mil millones hasta 2030.
El destino principal sería la alimentación humana y la industria de alimentos procesados.
El tallo, transformado en fibras, abriría nuevas fronteras en papel, tejidos y materiales sostenibles de construcción. Este segmento tendría condiciones de añadir otros R$ 3,2 mil millones a la facturación.
En total, el área cultivada podría alcanzar 64 mil hectáreas hasta el final de la década, reuniendo productores de diferentes regiones.
El Futuro de La Nueva Commodity
Investigadores de Embrapa defienden que el cáñamo industrial debe ser tratado como una prioridad. La justificación es simple: repetir, en menor escala, el papel que la soja tuvo en la revolución agrícola brasileña.
Para ello, sin embargo, será necesario romper las barreras regulatorias. Solo así el cannabis industrial podrá salir de los informes y ocupar efectivamente el campo brasileño.
Con información de Diário do Litoral.

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