Cambio En La Alimentación En Reservas De Río De Janeiro Revela Más Contacto Con Humanos Y Puede Aumentar El Riesgo De Transmisión De Virus
Los mosquitos de áreas remanentes de la Mata Atlântica se están alimentando con más frecuencia de sangre humana que de otros animales. La constatación proviene de una investigación de Fiocruz y de UFRJ realizada en reservas naturales en el estado de Río De Janeiro.
El hallazgo llama la atención porque va más allá de la molestia de las picaduras. Los mosquitos son vectores de enfermedades y, cuando comienzan a picar a más personas, el riesgo de circulación de patógenos puede aumentar.
La investigación evaluó el comportamiento de estos insectos en ambientes impactados por deforestación y fragmentación. El escenario reúne menos animales disponibles y más presencia humana cerca de la selva.
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Qué Ocurrió Y Por Qué Esto Llamó La Atención
El estudio analizó mosquitos recolectados en dos reservas naturales en el estado de Río De Janeiro. El trabajo fue publicado en la revista Frontiers In Ecology And Evolution.
La principal preocupación involucra el cambio en el patrón de alimentación. Si la picadura en humanos se vuelve más común, aumenta la posibilidad de transmisión de virus en lugares donde ya existen patógenos capaces de generar brotes.
A pesar de la alta diversidad de vertebrados en la Mata Atlântica, se apareció una señal fuerte de alimentación humana. Esto sugiere una presión ambiental que altera el contacto entre mosquito y huéspedes.
Dónde Se Recolectaron Los Mosquitos Y Cómo Fue La Captura

Las colectas ocurrieron en la Reserva Sítio Recanto y en la Reserva Ecológica Del Río Guapiaçu. El método fue el uso de trampas luminosas, que atraen mosquitos en vuelo.
A lo largo del trabajo, se capturaron 1.714 mosquitos, pertenecientes a 52 especies. Este volumen ayudó a delinear un panorama amplio de la presencia de diferentes tipos de insectos en las áreas analizadas.
Después de la captura, el foco pasó a un grupo específico. Las hembras que se habían alimentado recientemente, por ser las que llevan la información más directa sobre la origen de la sangre.
Cómo Se Identificó La Sangre Ingerida
En laboratorio, se separaron las hembras ingurgitadas, término usado para aquellas que estaban con el abdomen lleno de sangre después de una comida reciente. En total, 145 hembras estaban en este estado, poco menos del 7% del conjunto recolectado.
El siguiente paso fue rastrear de quién provenía la sangre. El equipo extrajo ADN de las comidas sanguíneas y analizó un gen utilizado como código de barras de vertebrados, que permite reconocer especies al comparar secuencias genéticas con bases de datos.
En 24 mosquitos, fue posible identificar el origen de la sangre ingerida. Este recorte formó la base para observar cuáles huéspedes estaban entrando con más frecuencia en la ruta de las picadas.
Qué Resultados Mostraron Sobre Humanos, Aves Y Otros Animales
Las comidas identificadas apuntaron a un predominio de humanos. Se detectaron rastros de 18 personas diferentes.
El segundo grupo más frecuente fue el de aves, con sangre de seis individuos distintos. También apareció, una vez cada uno, sangre de un anfibio, un canido y un roedor.
Este patrón no indica automáticamente una preferencia natural por las personas. La lectura más directa es que los humanos pueden estar convirtiéndose en la opción más disponible en áreas donde otros animales se vuelven más raros o se alejan.
Comidas Mixtas Y Lo Que Indican
Algunas muestras mostraron comidas mixtas, cuando el mosquito se alimenta de más de un huésped. Un caso involucró Cq. venezuelensis, con sangre de anfibio y humano.
También hubo registros con Cq. fasciolata en combinaciones de roedor y ave, además de ave y humano. Esto refuerza que el mosquito puede alternar objetivos según la oportunidad de encuentro.
Cuando un mismo insecto entra en contacto con diferentes huéspedes, aumenta la complejidad del riesgo sanitario. La circulación entre animales y humanos puede facilitar puentes de transmisión en regiones con virus en circulación.
Qué Cambia En La Práctica Para Quienes Viven Cerca De La Selva
En áreas donde la Mata Atlântica ha sido desmatada o fragmentada, muchos vertebrados que servían de alimento para los mosquitos desaparecen, se vuelven más raros o se alejan. Al mismo tiempo, las personas comienzan a circular y vivir más cerca del bosque, en áreas rurales, condominios, bordes de la selva o regiones de uso mixto.
Con menos alternativas y más encuentros con humanos, aumenta la posibilidad de que los mosquitos busquen sangre humana por disponibilidad. Este escenario puede ampliar el riesgo de que una persona infectada sea picada y, posteriormente, el patógeno alcance a otras personas.
En las áreas analizadas, los mosquitos están involucrados en la transmisión de virus como fiebre amarilla, dengue, Zika, Mayaro, Sabiá y chikungunya. Si la alimentación humana se vuelve más frecuente, el potencial de transmisión también aumenta.
Puntos De Atención Y Dudas Comunes
El estudio presenta limitaciones importantes. A pesar del gran número de mosquitos capturados, la tasa de hembras ingurgitadas fue baja, y no siempre fue posible identificar la origen de la sangre, reduciendo el tamaño efectivo de la muestra.
Otro punto es el método de captura. Las trampas luminosas tienden a recoger mosquitos hambrientos, que están activamente buscando sangre, mientras que aquellos que se alimentaron recientemente pueden permanecer escondidos en reposo y aparecer menos en la recolección.
La recomendación es ampliar estudios con métodos más adecuados para capturar e identificar comidas sanguíneas, especialmente cuando son mixtas. Aun así, la señal de alta presencia de sangre humana ya funciona como alerta para acciones de vigilancia y prevención.
Al final, el cambio en el patrón de alimentación muestra que la presión de la deforestación puede alterar el contacto entre mosquitos y personas. En regiones cercanas a la selva, esto puede significar mayor riesgo de transmisión de virus.
La prevención gana fuerza cuando también considera el ambiente. Además de combatir al mosquito, el equilibrio del ecosistema influye en quién se convierte en el objetivo más fácil y con qué frecuencia ocurre este encuentro.

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