Las concesiones viales en Brasil alcanzan el mayor ritmo en casi dos décadas, con una meta de 35 licitaciones hasta 2026, pero la escasez de profesionales calificados ya amenaza con retrasar proyectos y elevar costos, según el Jornal de Brasília
La ola de concesiones viales en Brasil ha colocado al sector en su mayor nivel en 17 años, con 16 contratos ya subastados entre 2023 y 2025. El gobierno federal pretende ampliar aún más este movimiento, con la mira en 35 concesiones hasta el final del mandato, de acuerdo con un estudio del Jornal de Brasília.
Pero el avance acelerado expone un desafío estructural: la falta de mano de obra especializada para atender las nuevas demandas. Las concesionarias informan dificultad para contratar técnicos e ingenieros, lo que ya presiona los plazos de ejecución y puede encarecer obras esenciales para la infraestructura del país.
Histórico Reciente y Aceleración Sin Precedentes
Según el Jornal de Brasília, el contraste con el pasado es evidente. Entre 2015 y 2018, auge de la Lava Jato y de la crisis fiscal, solo hubo dos licitaciones de carreteras federales.
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En el ciclo siguiente, de 2019 a 2022, ese número subió a siete, pero aún en un ritmo modesto.
Fue a partir de 2023 que el escenario cambió de forma definitiva, con sete concesiones solo en 2024, la mayor marca desde 2007.
Este crecimiento no se limita al gobierno federal.
Los proyectos estatales también han ganado fuerza, ampliando la competencia por mano de obra y presionando a las empresas a buscar nuevas estrategias de contratación y retención de profesionales calificados.
El Impacto de la Escasez de Profesionales en el Sector
El Jornal de Brasília destaca que el cuello de botella de mano de obra ya se ha vuelto visible.
Ingenieros viales, operadores de maquinaria pesada y técnicos en seguridad vial están entre los perfiles más demandados.
Las concesionarias informan dificultad para cubrir vacantes, lo que retrasa cronogramas y puede comprometer la entrega de las metas.
Para contrarrestar el problema, las empresas han invertido en programas internos de capacitación y en tecnologías que reduzcan la dependencia de mano de obra intensiva.
Aún así, la desajuste entre oferta y demanda de profesionales tiende a crecer, especialmente si las 35 licitaciones previstas se mantienen en el calendario federal.
Estrategias y Riesgos para los Próximos Años
Los expertos consultados por el Jornal de Brasília señalan que Brasil vive un “dolor de crecimiento”.
La madurez jurídica y económica de los contratos impulsa el apetito de los inversores, pero la limitación de la fuerza laboral amenaza la eficiencia de los proyectos.
Sin mano de obra, el costo de las concesiones puede aumentar, presionando tarifas y las arcas de las propias concesionarias.
Otro punto de atención es el impacto social.
La escasez de profesionales calificados puede dar lugar a contrataciones emergentes con menor preparación técnica, elevando riesgos de calidad y seguridad en las carreteras.
Este escenario refuerza la necesidad de planificación conjunta entre gobierno, concesionarias e instituciones de enseñanza técnica.
El avance de las concesiones viales en Brasil representa una oportunidad histórica para modernizar la red vial y atraer miles de millones en inversiones.
Pero el cuello de botella de mano de obra muestra que no solo de capital financiero vive la infraestructura: sin trabajadores calificados, los proyectos pueden perder competitividad y eficiencia.
Y tú, que trabajas o dependes del sector vial, ¿ya has sentido los efectos de esta falta de profesionales? ¿Crees que los programas de capacitación son suficientes para hacer frente al desafío o el problema va a empeorar? Comparte tu visión en los comentarios y ayuda a enriquecer este debate.

É só melhorar os salários ofertados que a escassez de profissionais começará a diminuir.
Acaba com essa DESGRAÇA de bolsa voto que aparece trabalhadores!