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Fim do sonho da casa própria: construtoras fraudaram famílias brasileiras com dinheiro da Caixa, receberam mais de 80% de financiamentos de até R$ 500 mil, abandonaram obras, deixaram dívidas acima de R$ 200 mil e imóveis ameaçados de leilão após laudos suspeitos

Escrito por Alisson Ficher
19/05/2026 a las 23:14
Actualizado 19/05/2026 a las 23:15
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Familias en diferentes estados relatan obras abandonadas, informes cuestionados y deudas altas tras financiamientos para construcción por la Caixa, en casos que exponen fallas en la liberación de recursos y dejan a los compradores ante el riesgo de perder inmuebles antes incluso de lograr vivir en ellos.

Familias de diferentes estados afirman haber sido víctimas de fraudes en financiamientos inmobiliarios de la Caixa Econômica Federal, después de que constructoras recibieran valores elevados con base en informes de avance de obra que, según pericias y relatos, no correspondían a lo que había sido ejecutado en los terrenos.

Revelados en un reportaje exhibido por el Fantástico, de TV Globo, los casos involucran obras abandonadas, casas inacabadas, deudas superiores a R$ 200 mil y riesgo de subasta de inmuebles usados como garantía en los contratos de financiamiento.

En común, los compradores relatan que confiaron en el sistema de liberación por etapas, pero terminaron sin casa, sin dinero recuperado y con el financiamiento aún abierto junto al banco.

En el modelo de crédito para construcción, los recursos no se liberan de una sola vez, ya que la Caixa paga cuotas conforme los informes técnicos indican la evolución física del inmueble financiado.

Las denuncias apuntan fallas justamente en esta etapa, ya que documentos habrían informado porcentajes de conclusión muy superiores a la realidad y permitido que constructoras recibieran dinero antes de ejecutar los servicios previstos.

Informes de la Caixa indicaban obra avanzada, pero el terreno seguía abandonado

Entre los casos relatados está el de Izael Mendes y Marcela Teles, quienes contrataron un financiamiento estimado entre R$ 400 mil y R$ 500 mil para construir la casa propia.

Tres años después del inicio del proyecto, la familia aún vivía de alquiler, mientras el terreno presentaba señales de abandono y la obra permanecía distante del estado informado en los documentos enviados al banco.

Contratada por la pareja, la constructora Âmbar Prumo presentó informes que apuntaban más del 80% de la casa concluida, porcentaje que no fue confirmado por la pericia citada en el reportaje.

Según la investigación pericial, menos de la mitad de la construcción había sido ejecutada, además de haber falsificación de firmas atribuidas a Marcela en los documentos usados durante el proceso de liberación de los recursos.

La frustración de la pareja aparece también en los relatos personales, pues Marcela dijo haber pasado dos años sin poder acercarse a la obra debido al impacto emocional provocado por la situación.

Ya Izael afirmó que ese sería el espacio donde la hija de la pareja crecería, pero el proyecto terminó convirtiéndose en una deuda difícil de administrar y en una construcción sin conclusión.

Tras sospechar de las irregularidades, la pareja interrumpió el pago de las cuotas, decisión que trajo otro problema porque el inmueble está vinculado al financiamiento y puede ser llevado a subasta para saldar la deuda.

Financiamiento para construcción en RS expone actuación de ex-empleado

En Rio Grande do Sul, Guilherme Both y Bruna Both financiaron R$ 290 mil en 2022 para construir una casa en Alvorada, en la Región Metropolitana de Porto Alegre.

Durante el proceso, según la pareja, las orientaciones fueron conducidas por Pedro André Marchese Sessegolo, vinculado a la constructora Vitruviana y presentado como empleado de la Caixa.

También en este caso, la obra no avanzó como los informes indicaban, a pesar de que la constructora había recibido más de R$ 200 mil del financiamiento contratado por la familia.

En los documentos enviados al banco, etapas como cobertura, instalaciones eléctricas, instalaciones hidráulicas y revestimientos aparecían como prácticamente concluidas, aunque aún no habían sido ejecutadas en el inmueble.

Guilherme relató que la familia no dominaba los detalles del financiamiento y, por eso, confió en las orientaciones recibidas durante el proceso de contratación y seguimiento de la construcción.

Además de la deuda bancaria superior a R$ 200 mil, afirma haber pagado R$ 62 mil directamente a la constructora, valor que amplió el perjuicio antes de la paralización definitiva de la obra.

Tras un proceso administrativo interno, Pedro André fue despedido de la Caixa por justa causa, pero aún no ha sido condenado en la Justicia por los hechos relatados en el reportaje.

El ex-empleado recurre contra el despido en la Justicia del Trabajo y niega haber causado cualquier perjuicio financiero al banco durante la conducción de los contratos citados.

Perjuicio en obra financiada también fue reconocido en Pernambuco

Situación similar fue relatada en Pernambuco, donde otra pareja denunció a la constructora Multicons por cobrar valores por encima de lo que había sido ejecutado en la obra financiada.

La empresa fue acusada de apropiarse de la diferencia entre el dinero liberado por el financiamiento y el servicio efectivamente realizado en el inmueble de los compradores.

En este caso, el dueño de Multicons fue condenado por estafa, y el perjuicio señalado superó los R$ 126 mil, según los elementos mencionados en el reportaje.

La defensa, por otro lado, afirma que los valores recibidos fueron aplicados íntegramente en la construcción y recurre de la decisión judicial que reconoció la práctica delictiva.

La repetición de los relatos en diferentes estados refuerza la fragilidad percibida por las víctimas, especialmente porque los contratos dependían de mediciones técnicas para autorizar nuevas liberaciones financieras.

Sin condiciones de verificar por sí solos cada porcentaje informado al banco, los compradores afirman que confiaron en documentos que no reflejaban la evolución real de las obras contratadas.

Familias cuestionan fiscalización en financiamiento inmobiliario

Según el reportaje, la Caixa informó que contratos de este tipo colocan al cliente como responsable de administrar los pagos de la construcción y acompañar la ejecución de la obra.

Por la interpretación del banco, cuando hay fraude practicado por constructora, el problema suele ser tratado como una relación entre el contratante y la empresa responsable por los servicios.

Aun así, la Caixa declaró que investiga eventuales irregularidades cometidas por empleados y ex-empleados, como ocurrió en el caso ligado a la obra en Rio Grande do Sul.

En la situación gaúcha, hubo proceso interno y despido por justa causa, aunque la responsabilización judicial aún depende del avance de las acciones relacionadas con los hechos narrados.

Especialistas consultados en el reportaje señalaron que inconsistencias en informes, como firmas falsas o porcentajes incompatibles con el estado físico de la obra, podrían haber sido identificadas antes de la liberación de nuevas parcelas.

Para las familias, la falta de una verificación más rigurosa permitió que el dinero fuera liberado sin que la construcción acompañara, en la práctica, el ritmo de los pagos autorizados.

El efecto práctico recayó sobre compradores que buscaban salir del alquiler o construir una casa para la familia, pero comenzaron a enfrentar cobros e incertidumbre sobre el inmueble.

Además de permanecer sin la vivienda prometida, comenzaron a lidiar con cuotas vencidas, riesgo de pérdida del terreno y dificultad para contratar nuevos préstamos.

Casas inacabadas solo avanzaron con nuevos préstamos y ayuda de la familia

Incluso ante los perjuicios, no todas las víctimas desistieron de las construcciones, aunque la reanudación de las obras haya exigido nuevos recursos y apoyo de parientes.

Renata y Michel, por ejemplo, invirtieron más de R$ 386 mil antes de percibir irregularidades en el avance de la obra y necesitaron buscar alternativas para concluir el inmueble.

Para finalizar la casa, la pareja recurrió a nuevos préstamos y a la ayuda de familiares, asumiendo compromisos financieros adicionales para intentar preservar el proyecto inicial.

La conclusión de la obra no eliminó las dificultades, ya que el agujero dejado durante el proceso continuó pesando en el presupuesto y mantuvo a la familia bajo presión financiera.

La situación muestra que, incluso cuando la casa es entregada, el perjuicio no desaparece con las llaves, pues la deuda original permanece y nuevos compromisos suelen ser asumidos.

Mientras algunos compradores intentan acuerdos con el banco, otros buscan responsabilización en la Justicia para evitar la pérdida de los inmuebles o recuperar parte de los valores pagados.

En esta disputa, las casas que deberían representar estabilidad pasaron a simbolizar incertidumbre, con estructuras incompletas, contratos abiertos y cobros relacionados con obras no entregadas como prometido.

Constructoras citadas niegan irregularidades y recurren en la Justicia

La constructora Âmbar Prumo afirmó, en nota, que todas las obras fueron conducidas dentro de las normas de la Caixa y que eventuales acusaciones serán respondidas en la Justicia.

Según la empresa, no hubo irregularidad en los procedimientos adoptados durante la ejecución de las construcciones citadas por los clientes y por el reportaje exhibido por TV Globo.

Pedro André Marchese Sessegolo, señalado como responsable por Vitruviana y ex-empleado de la Caixa, niega haber causado perjuicio financiero al banco en los contratos mencionados.

Él también contesta el despido por justa causa en la Justicia del Trabajo, mientras los hechos relatados siguen sin condena judicial definitiva informada contra él.

El dueño de Multicons, condenado por estafa, sostiene que los valores recibidos fueron íntegramente aplicados en la obra y recurre la decisión judicial.

En los demás casos citados, no hay condena definitiva informada, y las familias continúan buscando responsabilización y alternativas para evitar la pérdida de los inmuebles financiados.

En buena parte de los relatos, el financiamiento que debería viabilizar la casa propia pasó a representar una deuda a largo plazo, sin la contraprestación de una construcción entregada en el plazo y en las condiciones prometidas.

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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