Joven de 20 Años Venció Dos Acciones Contra Atacadista en Praia Grande Tras Robo de Moto y Despido Considerado Injusto por la Justicia
Un joven de 20 años logró en la Justicia el derecho a recibir cerca de R$ 36 mil en indemnizaciones de un mercado atacadista de Praia Grande, en el litoral paulista. El proceso involucró dos frentes: una acción civil, motivada por el robo de su moto en el estacionamiento de la empresa, y una laboral, que trató de su despido poco después del episodio. La información es del Portal G1.
El mercado podrá apelar. Hasta la publicación, la red no había respondido a los pedidos de posicionamiento realizados por la prensa.
Cómo Todo Comenzó
El joven trabajaba como operador de tienda y, el 11 de enero, dejó la motocicleta en el estacionamiento disponible para clientes y empleados, en el barrio Anhanguera.
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Horas después, recibió la noticia, por medio de un colega, de que el vehículo ya no estaba allí. Según él, buscó al responsable del estacionamiento y a la gerencia de la unidad, pero no obtuvo ayuda ni acceso a las imágenes de las cámaras.
Al día siguiente, registró un boletín de ocurrencia en línea y, en febrero, notificó extrajudicialmente a la empresa, solicitando el valor correspondiente al bien robado. La respuesta no llegó.
Sin alternativas, presentó una acción civil en marzo para ser resarcido.
Despido Tras la Cobranza
El abogado del joven, Matheus Lins, afirma que el cliente fue sorprendido pocos días después. El 22 de abril, el mercado fue citado por la Justicia en la acción. Solo dos días después, el empleado fue despedido sin causa justificada.
Para la defensa, el despido no fue consecuencia de recortes de personal, sino una represalia. Esto porque la empresa alegó reducción de personal, pero no presentó pruebas, además de haber contratado nuevos empleados en la misma función poco después de la salida del joven.
Un testigo, compañero de trabajo, confirmó en audiencia que el estacionamiento era utilizado por todos, incluidos gerentes, sin prohibición formal.
También destacó que el joven había sido valorado recientemente, pasando a trabajar en el turno de la mañana, más disputado.
Decisión Civil
En la acción civil, el juez João Walter Cotrim Machado, de la 4ª Vara Civil de Praia Grande, otorgó una victoria parcial al ex-empleado.
En sentencia del 5 de agosto, determinó que la empresa pagara R$ 19.587 como indemnización por daños materiales.
No obstante, rechazó el pedido de compensación por daños morales. Para el magistrado, a pesar del evidente trastorno, no hubo prueba de perjuicio a la imagen, honra o dignidad del trabajador en un nivel que justificara el pago extra.
Decisión Laboral
Ya en el proceso laboral, juzgado por la jueza Adriana de Jesus Pita Colella, de la 1ª Vara del Trabajo de Praia Grande, el entendimiento fue diferente.
La magistrada consideró procedente el pedido de salarios correspondientes al período entre el despido y la sentencia, condenando a la empresa a pagar cerca de R$ 12 mil. Además, fijó una indemnización de R$ 5 mil por daño moral.
La decisión fue publicada el 8 de agosto. El abogado había pedido R$ 25 mil, pero parte del valor no fue aceptada. Aun así, la defensa afirma que apelará para intentar aumentar el monto.
Próximos Pasos
Con los dos procesos concluidos en primera instancia, el ex-empleado tiene derecho a recibir cerca de R$ 36 mil sumando las condenas.
Aún cabe recurso, tanto en el ámbito civil como en el laboral.
Mientras tanto, el caso llama la atención porque involucra dos puntos delicados: la seguridad en estacionamientos de empresas y la protección de trabajadores contra despidos que puedan tener carácter represalatorio.
Con información de G1.

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