Levantamiento COSMOS-Web usó datos del James Webb para mapear la red cósmica y conectar 164 mil galaxias a lo largo de la historia del universo. Publicado en The Astrophysical Journal, el estudio relaciona ambientes densos con el crecimiento galáctico y la reducción posterior de la formación de estrellas en diferentes épocas cósmicas ya observadas.
El James Webb permitió que astrónomos produjeran el mapa más detallado jamás presentado de la red cósmica, la gigantesca estructura formada por filamentos, cúmulos y vacíos que organiza galaxias en el universo. El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de California en Riverside, fue publicado en mayo de 2026 en The Astrophysical Journal.
Según se explica en un video publicado por el canal SpaceToday, el equipo utilizó el levantamiento COSMOS-Web para analizar 164 mil galaxias y reconstruir su distribución desde el universo relativamente cercano hasta épocas en las que el cosmos tenía cerca de 1 mil millones de años. El resultado muestra que el ambiente en el que una galaxia se forma y evoluciona puede influir en su tamaño, su masa y su capacidad de continuar produciendo estrellas.
James Webb transforma estructura invisible en mapa del universo

La red cósmica es descrita por los astrónomos como la arquitectura a gran escala del universo. En lugar de galaxias esparcidas al azar por el espacio, la materia se organiza en filamentos y regiones densas, separadas por enormes vacíos donde hay muchos menos objetos visibles.
-
El ministro de Defensa afirma que los submarinos Scorpène que Francia quiere vender a Argentina podrían ser construidos en Brasil, en Itaguaí, lo que colocaría al país en el centro de la recomposición de la fuerza submarina argentina, detenida desde la desaparición del ARA San Juan en 2017.
-
El camión Volvo FH 2026 reduce automáticamente la velocidad en áreas de riesgo en Brasil con GPS, activa el freno-motor sin intervención del conductor y combina seguridad con aerodinámica capaz de ahorrar hasta un 3% de diésel en algunas operaciones.
-
Solo congelado de una base militar secreta reveló que Groenlandia ya fue verde hace 416 mil años: hojas, musgos y sedimentos bajo el hielo indican que una capa gigantesca desapareció cuando el CO2 era mucho menor que hoy.
-
Después de enseñar a los chinos a fabricar coches en los años 1980, Alemania ve al alumno convertirse en maestro y admite haber subestimado a China, que hoy lanza automóviles tan buenos como los alemanes e inunda el mundo con su producción.
Esta red está formada por gas, materia oscura y galaxias conectadas en estructuras que pueden atravesar distancias gigantescas. La materia oscura no emite luz directamente, mientras que parte del gas entre las galaxias es extremadamente difuso, lo que hace que el diseño completo de la red sea difícil de observar.
El avance del James Webb está en ver galaxias débiles y distantes con suficiente nitidez para revelar el diseño de la red en la que están insertadas. En lugar de observar solo objetos aislados, los investigadores lograron reconstruir los ambientes donde estas galaxias crecieron a lo largo de la historia cósmica.
COSMOS-Web reunió 164 mil galaxias en una misma reconstrucción
El mapa fue elaborado con datos del COSMOS-Web, el mayor programa de levantamiento realizado por el James Webb hasta ahora. La investigación cubre un área continua del cielo equivalente, aproximadamente, al tamaño aparente de tres lunas llenas y fue planeada para estudiar cómo las galaxias se distribuyen en diferentes épocas del universo.
El equipo aplicó métodos estadísticos para organizar 164 mil galaxias con estimaciones confiables de distancia. Como la luz de objetos muy distantes tardó miles de millones de años en llegar hasta los telescopios, cada galaxia observada también funciona como una ventana a una fase diferente de la historia cósmica.
La reconstrucción acompaña estructuras desde períodos relativamente recientes hasta redshifts cercanos a 7, intervalo asociado a las primeras fases de evolución de las galaxias. Con esto, el mapa no solo muestra dónde están los objetos, sino cómo la red cósmica ha cambiado a lo largo de casi toda la edad del universo.
Sensibilidad en el infrarrojo permitió ver más lejos

El James Webb observa principalmente en el infrarrojo, rango de la luz esencial para detectar galaxias muy antiguas. A medida que el universo se expande, la luz emitida por objetos distantes se desplaza hacia longitudes de onda más largas, haciendo que este tipo de observación sea decisiva para investigar épocas remotas.
Telescopios anteriores ya habían producido mapas importantes de la región COSMOS, incluyendo el Hubble. Sin embargo, según los investigadores, el nuevo levantamiento ofrece profundidad y resolución suficientes para separar estructuras que antes aparecían suavizadas o confundidas en conjuntos menos definidos.
Esto significa que regiones que parecían formar una única concentración de materia pueden ser examinadas ahora como redes más complejas, compuestas por diferentes filamentos, cúmulos y vacíos. El James Webb no solo amplió la distancia observable: hizo más nítida la organización interna del universo distante.
La red cósmica funciona como una red que conecta galaxias
La idea de una red surge porque el universo no se distribuye de manera uniforme. Existen regiones densas, donde galaxias y cúmulos se concentran, y regiones muy vacías, separadas por largas estructuras filamentosas que conducen materia a lo largo del tiempo.
Estos filamentos pueden ser entendidos como caminos cósmicos en los que gas y materia oscura contribuyen a formar y alimentar galaxias. En los puntos donde varios filamentos se encuentran, surgen ambientes más densos, capaces de reunir cúmulos formados por numerosas galaxias.
La investigación con el James Webb midió precisamente cómo la densidad de estos ambientes se relaciona con las características de las galaxias. La dirección cósmica de una galaxia ya no aparece solo como escenario: pasa a ser un factor importante para comprender su desarrollo.
Galaxias en regiones densas acumularon más masa
Una de las conclusiones del estudio es que la masa estelar de las galaxias tiene una correlación positiva con la densidad del ambiente en diferentes épocas observadas. En términos simples, las galaxias situadas en regiones más densas de la red cósmica tienden a presentar mayor masa formada por estrellas.
Esta asociación es especialmente relevante porque ayuda a entender cómo surgieron las primeras estructuras masivas. En los períodos más antiguos investigados, ambientes extremadamente densos ya aparecían ligados a la formación inicial de conjuntos que pueden haber evolucionado hacia cúmulos mayores.
La conclusión no significa que toda galaxia en región densa tendrá el mismo destino. Masa, gas disponible, interacciones y actividad de agujeros negros también ejercen influencia. Aun así, el mapa indica que la red cósmica ofreció ambientes favorables para el ensamblaje temprano de galaxias más masivas.
La formación de estrellas cambia conforme el universo envejece

El estudio también analizó la tasa de formación de estrellas, es decir, la velocidad con la que surgen nuevas estrellas dentro de las galaxias. Este proceso depende de la disponibilidad de gas frío, material necesario para que se desarrollen nuevas regiones de formación.
En los períodos más antiguos observados, los procesos ligados a la propia masa de las galaxias desempeñaron un papel dominante en el cierre o reducción de la producción de estrellas. Entre estos mecanismos están fenómenos internos capaces de calentar o expulsar gas, haciendo el nacimiento de nuevas estrellas menos eficiente.
En épocas más recientes, la influencia del ambiente se vuelve más importante, sobre todo para galaxias de menor masa en regiones densas. La red cósmica, que en el universo joven estuvo asociada al crecimiento acelerado, también puede participar en el proceso que más tarde dificulta la continuidad de la formación estelar.
Ambientes densos pueden alimentar y luego limitar galaxias
La aparente contradicción entre estimular el crecimiento y contribuir al cierre de la formación de estrellas está relacionada con la evolución del propio universo. En fases iniciales, regiones densas reunían materia y gas suficientes para favorecer la construcción rápida de galaxias mayores.
Con el paso del tiempo, esos mismos ambientes pasaron a reunir condiciones capaces de retirar gas, calentar materiales disponibles o dificultar su incorporación en nuevas estrellas. Las galaxias más pequeñas pueden ser especialmente vulnerables a estas influencias externas cuando entran en regiones densas.
El mapa elaborado con el James Webb permite acompañar esta transición en escalas temporales que antes no podían ser examinadas con la misma precisión. La red cósmica aparece, así, como una red que primero ayuda a algunas galaxias a crecer y luego puede limitar su capacidad de continuar brillando con estrellas nuevas.
Investigación alcanza período cercano al inicio de las primeras estructuras
Al llegar a épocas en que el universo tenía aproximadamente 1 mil millones de años, el levantamiento se aproxima a una etapa decisiva de la historia cósmica. En ese período, las primeras galaxias ya estaban en formación y comenzaban a construir estructuras mayores bajo la influencia de la gravedad.
Observar ese pasado exige detectar objetos muy tenues y distantes. La expansión del universo modifica la luz que llega hasta los instrumentos, mientras la pequeña luminosidad de muchas galaxias hace que el levantamiento sea especialmente difícil para observatorios menos sensibles.
El James Webb fue desarrollado precisamente para acceder a este tipo de universo remoto. Al identificar galaxias débiles en diferentes capas de tiempo cósmico, el telescopio ofrece una visión de cómo los primeros hilos de la red crecieron hasta formar la estructura observada actualmente.
Datos públicos podrán ampliar estudios sobre evolución galáctica
Además de publicar las conclusiones, el equipo puso a disposición el catálogo de las 164 mil galaxias, información sobre su densidad cósmica y materiales asociados al mapa. Esta apertura permite que otros investigadores utilicen los datos para investigar cuestiones relacionadas con la formación y evolución de las galaxias.
El conjunto puede apoyar estudios sobre cúmulos en formación, galaxias que dejaron de producir estrellas, influencia de la materia oscura y diferencias entre ambientes densos y vacíos. También podrá ser comparado con nuevos levantamientos realizados por otros telescopios en los próximos años.
La publicación del mapa transforma un descubrimiento en plataforma de investigación. El diseño revelado por James Webb no cierra el estudio de la red cósmica; ofrece una base más detallada para que los científicos prueben cómo el universo construyó sus estructuras a lo largo de miles de millones de años.
El mapa no fotografía materia oscura directamente
Aunque la red cósmica es frecuentemente llamada el “esqueleto invisible” del universo, el nuevo trabajo no representa una fotografía directa de toda la materia oscura presente en los filamentos. La reconstrucción se realizó a partir de la distribución de las galaxias observadas y de la densidad de los ambientes en los que aparecen.
La distinción es importante porque evita interpretar el mapa como una imagen común. Los astrónomos usan las posiciones, distancias y propiedades de miles de objetos visibles para revelar la estructura mayor en la que estos objetos están organizados.
Aun así, el resultado permite ver de forma inédita cómo las galaxias siguen la red cósmica. Es como reconocer el diseño de una estructura invisible observando cuidadosamente los puntos luminosos que ha reunido y moldeado a lo largo del tiempo.
James Webb revela que las galaxias no evolucionan solas
Durante mucho tiempo, muchas explicaciones sobre la evolución galáctica concentraron atención en los procesos internos de las galaxias: nacimiento de estrellas, fusiones, agujeros negros y agotamiento de gas. El nuevo mapa fortalece la idea de que el entorno externo también necesita ser considerado.
Una galaxia puede estar conectada a filamentos, localizada en un cúmulo denso o aislada en una región menos poblada. Estas diferencias influyen en la cantidad de materia disponible, las interacciones sufridas y la posibilidad de continuar formando estrellas a lo largo del tiempo.
Al mapear 164 mil galaxias en diferentes eras, el James Webb muestra que la historia del universo no fue escrita solo por estrellas individuales o sistemas aislados. El crecimiento y el envejecimiento de las galaxias también llevan la marca de la inmensa red cósmica donde cada una nació y evolucionó.
Esqueleto invisible del universo deja de ser solo una teoría distante
El mapa más detallado de la red cósmica amplía la capacidad de investigar una estructura que, durante décadas, fue reconstruida principalmente por modelos, simulaciones y observaciones más limitadas. Ahora, una muestra amplia de galaxias permite seguir esta red en un intervalo que cubre casi toda la historia observable del cosmos.
El estudio no resuelve todas las preguntas sobre materia oscura, formación galáctica o cierre de la producción de estrellas. Sin embargo, refuerza que la red cósmica tiene un papel activo en la evolución de las galaxias, especialmente al favorecer el crecimiento inicial en regiones densas e influir en la reducción posterior de la formación de estrellas.
¿Imaginabas que las galaxias podrían tener su crecimiento y su futuro condicionados por el lugar que ocupan en esta red invisible del universo? Comenta qué te sorprendió más en este descubrimiento del James Webb.

¡Sé la primera persona en reaccionar!