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Miles de casas en Brasil tienen losas y pilares concretados con hormigonera de obra, y la mayoría de los dueños no sabe que, sin un control riguroso de la dosificación, esto puede comprometer la resistencia de la estructura y generar riesgos que solo aparecen años después, según ingenieros y normas técnicas.

Escrito por Bruno Teles
Publicado el 02/06/2026 a las 20:01
Actualizado el 02/06/2026 a las 20:02
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No es la hormigonera la villana de la historia, sino la falta de medida precisa de los materiales, principalmente del agua. Bien controlado, el concreto hecho en la obra puede ser seguro. El peligro reside en la improvisación con baldes y latas, que hace que la resistencia varíe de una mezcla a otra sin que nadie lo note.

Miles de casas en Brasil tienen losas y pilares concretados con la hormigonera de obra, y la mayoría de los dueños no sabe que, sin un control riguroso de la dosificación, esto puede comprometer la resistencia de la estructura. Según ingenieros y normas técnicas, el riesgo no está en la hormigonera en sí, sino en la dificultad práctica de garantizar la misma resistencia entre una mezcla y otra, lo que puede generar problemas que solo aparecen años después de la construcción.

La advertencia ha circulado en publicaciones sobre construcción civil y se apoya en conceptos consolidados de la ingeniería estructural. Antes que nada, es importante evitar el pánico: haber usado hormigonera en la obra no significa, automáticamente, que la casa vaya a derrumbarse. El punto central, como veremos, es el control de calidad del concreto, y existen incluso formas de verificar, después de terminada, si la estructura está dentro de lo que el proyecto exigía, conforme orientan las normas técnicas brasileñas.

Qué es el fck y por qué es tan importante

Miles de casas tienen losas y pilares hechos con hormigonera; sin control de dosificación, esto puede comprometer la estructura y generar riesgos que solo aparecen años después.
Para entender el riesgo, es necesario conocer un concepto clave de la ingeniería.

El fck es la resistencia característica del concreto a la compresión, medida en megapascal (MPa), y cada proyecto estructural calcula los pilares y las losas asumiendo que el concreto alcanzará un valor mínimo, generalmente entre 20 y 25 MPa en residencias.

Si el concreto entregado está por debajo de eso, la estructura pasa a trabajar en el límite o más allá de él.

Un detalle que pocos saben es que el fck no es la resistencia de una única amasada aislada, sino un valor estadístico: garantiza que la gran mayoría de las muestras superará esa marca.

Sin un control adecuado de la dosificación, este cálculo simplemente no se sostiene, porque no hay previsibilidad sobre la resistencia real que el concreto alcanzará en cada parte de la obra, lo que compromete la seguridad proyectada.

Por qué la hormigonera de obra es tan imprevisible

El problema está en la forma en que el concreto suele hacerse en el sitio de construcción. 

En la hormigonera de obra, los materiales son frecuentemente medidos con baldes, latas y palas, la humedad de la arena cambia con cada carga y la cantidad de agua, que es el factor más crítico para la resistencia, raramente se mide con precisión, haciendo que la llamada relación agua/cemento varíe de una mezcla a otra.

Y es precisamente esta relación la que determina directamente la resistencia final del concreto.

Estudios de control tecnológico ya han documentado variaciones expresivas de resistencia entre amasadas producidas en la misma obra, el mismo día y por los mismos trabajadores.

El concreto premezclado, dosificado en planta y regulado por la norma ABNT NBR 7212, resuelve esto con dosificación hecha por peso y control de humedad en laboratorio antes de cada mezcla, garantizando mucha más consistencia.

Lo que dicen las normas: la hormigonera no está prohibida

Miles de casas tienen losas y pilares hechos con hormigonera; sin control de dosificación, esto puede comprometer la estructura y generar riesgos que solo aparecen años después.
Aquí es fundamental hacer una calibración importante, para no demonizar la herramienta. 

El concreto preparado en obra no está prohibido, y la propia norma ABNT NBR 12655 admite que la mezcla se haga en obra, en planta o en camión hormigonera, siempre que se respeten las exigencias técnicas de medición de los materiales previstas en la NBR 7212.

Es decir, con control adecuado, es posible producir concreto de calidad en el sitio de construcción.

Lo que hace que el concreto de hormigonera sea arriesgado en obras residenciales es, en la práctica, la ausencia de este control, muy común en construcciones pequeñas, llevadas a cabo sin acompañamiento técnico y sin ensayos de resistencia.

Cuando hay un profesional definiendo la mezcla, midiendo los materiales por peso y moldeando cuerpos de prueba para test, el escenario cambia.

El villano, por lo tanto, no es el equipo, sino la improvisación en la dosificación.

Los riesgos en pilares, vigas y losas

Cada parte de la estructura sufre de una manera diferente cuando el concreto es inconsistente. 

En los pilares, que absorben la carga vertical de toda la edificación, una resistencia por debajo del proyecto puede llevar a fallos por aplastamiento bajo cargas acumuladas; en las vigas, que trabajan en flexión, surgen puntos débiles invisibles a simple vista; y en las losas, el hormigonado fraccionado puede crear juntas frías entre las amasadas, que son discontinuidades capaces de reducir la capacidad de carga y favorecer grietas.

Lo más peligroso es que estos problemas no siempre aparecen de inmediato.

La estructura puede comportarse normalmente durante años y solo dar señales de colapso cuando las cargas aumentan, como en la construcción de un segundo piso sobre la casa.

Por eso, la hormigonera se considera adecuada para elementos que no tienen función estructural, como contrapisos, aceras, rellenos, muros de cerramiento y pequeñas fundaciones de baja solicitud, donde variaciones de resistencia no ponen a nadie en riesgo.

Ya hormigoné con hormigonera: ¿y ahora?

Si la obra ya se hizo así, la buena noticia es que hay caminos para evaluar la situación. 

El ensayo de esclerometría, regulado por la NBR 7584, evalúa la dureza superficial del concreto endurecido sin destruir la pieza, y la extracción de testigos, prevista en la NBR 7680, permite romper muestras en laboratorio para estimar el fck real de la estructura ya ejecutada, ofreciendo un diagnóstico técnico de lo que se construyó.

Vale la pena resaltar que la esclerometría por sí sola proporciona solo una correlación, y no el valor exacto de la resistencia, motivo por el cual suele combinarse con otros ensayos.

El resultado debe ser entregado a un ingeniero calculista, que evaluará si la estructura soporta las cargas del proyecto y podrá indicar refuerzos, como el encamisado de pilares o la adición de armadura.

El costo de descubrir un problema temprano es mucho menor que el de remediarlo después de una fisura o de un asentamiento.

Por qué vale la pena no economizar en la estructura

Al final, esta es una de esas decisiones que requieren prudencia. 

La estructura de una casa es, tal vez, el único elemento que no tiene segunda oportunidad de ser rehecho sin un costo enorme, ya que está embutido en todo el resto de la construcción, lo que hace que economizar al hormigonar sea una apuesta de altísimo riesgo a largo plazo.

Más que elegir entre hormigonera y concreto premezclado, lo que realmente importa es garantizar el control de calidad y el seguimiento de un profesional habilitado, sea un ingeniero civil o un arquitecto con responsabilidad técnica.

Es este seguimiento el que asegura que la casa será segura para albergar a una familia por décadas. Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la evaluación de un profesional, que debe ser siempre consultado en casos concretos.

La alerta sobre el uso de la hormigonera en losas y pilares de casas es una invitación a la concienciación, no al desespero.

El mensaje de los especialistas es claro: el concreto de una estructura necesita control de dosificación y seguimiento técnico, independientemente de si es premezclado o preparado en la obra.

Para quienes aún van a construir, vale la pena planificar esto desde el inicio; para quienes ya han construido y tienen dudas, existen ensayos capaces de evaluar la seguridad de la estructura.

Al final de cuentas, cuando se trata de la casa donde la familia va a vivir, entender estos cuidados vale más que cualquier ahorro hecho apresuradamente.

¿Y tú, sabías que el concreto hecho en la obra puede comprometer la estructura de la casa si no hay control de dosificación? ¿Has tenido algún problema con grietas o fisuras en tu construcción? Deja tu comentario, cuenta tu experiencia con obras y comparte el artículo con ese amigo o familiar que está construyendo o reformando y necesita conocer estos cuidados.

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Bruno Teles

Hablo sobre tecnología, innovación, petróleo y gas. Actualizo diariamente sobre oportunidades en el mercado brasileño. Con más de 7.000 artículos publicados en los sitios web CPG, Naval Porto Estaleiro, Mineração Brasil y Obras Construção Civil. ¿Sugerencias de temas? Envíalas a brunotelesredator@gmail.com

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