Investigadores de los Emiratos Árabes transformaron arena del desierto en ladrillos ecológicos que endurecen sin hornos y reducen la dependencia del cemento Portland.
Durante décadas, la arena del desierto fue considerada un paradoja de la construcción civil. Aunque cubre vastas áreas de países como los Emiratos Árabes Unidos, siempre se ha visto como inadecuada para concreto y morteros convencionales porque sus granos son excesivamente lisos y redondeados, dificultando la adherencia necesaria para formar estructuras resistentes. Esta limitación obligó a muchos países desérticos a importar enormes volúmenes de arena de otras regiones para abastecer el sector de la construcción.
Ahora, investigadores de la University of Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos, afirman haber encontrado una solución para este problema histórico. El equipo desarrolló ladrillos producidos con arena del desierto y ligantes activados alcalinamente, creando un material capaz de endurecer a temperatura ambiente y reducir la dependencia del cemento Portland, uno de los materiales con mayor impacto ambiental de la construcción moderna.
Por qué la arena del desierto siempre fue rechazada por la construcción civil
La construcción civil depende de agregados minerales para producir concreto, morteros y bloques. En general, la arena utilizada proviene de ríos, canteras o depósitos específicos porque posee granos más angulares, que se encajan mejor en la mezcla.
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Según la University of Sharjah, la arena encontrada en los desiertos pasó décadas siendo considerada inadecuada para diversas aplicaciones estructurales debido al formato de sus granos. La acción constante del viento a lo largo de miles de años deja las partículas extremadamente redondeadas y suaves, reduciendo la adherencia entre los materiales.
Este escenario creó una situación curiosa en varios países del Golfo Pérsico. Rodeados por algunas de las mayores extensiones de arena del planeta, frecuentemente necesitan importar arena adecuada para atender la demanda de la industria de la construcción.
Cómo científicos transformaron dunas en ladrillos ecológicos
Para sortear esta limitación, los investigadores utilizaron arena recolectada en la región de Sharjah y la combinaron con ligantes activados alcalinamente, conocidos internacionalmente como Alkali-Activated Binders (AABs).

De acuerdo con el estudio publicado en el Journal of Materials in Civil Engineering, estos ligantes utilizan soluciones alcalinas para desencadenar reacciones químicas que forman estructuras sólidas similares a rocas. A diferencia del cemento Portland tradicional, el sistema también puede incorporar subproductos industriales como escoria de alto horno y cenizas industriales.
Uno de los aspectos más relevantes de la tecnología es que los ladrillos endurecen a temperatura ambiente, eliminando la necesidad de procesos de curado térmico o quema en hornos. Según los investigadores, esto reduce significativamente el consumo de energía y el costo potencial de fabricación.
Ladrillos presentaron desempeño superior en pruebas de durabilidad
Los resultados obtenidos por el equipo indican que los bloques producidos con arena del desierto no solo sirven como alternativa ambiental. También presentaron un desempeño mecánico competitivo en comparación con materiales convencionales.
Según los investigadores de la University of Sharjah, los ladrillos demostraron mayor resistencia mecánica, menor absorción de agua y mejor desempeño en ensayos de durabilidad cuando se comparan con bloques producidos con cemento convencional.
Las pruebas también evaluaron la resistencia al llamado ataque por sulfatos, uno de los principales problemas enfrentados por estructuras ubicadas en regiones costeras o en suelos ricos en sales minerales. De acuerdo con los resultados divulgados por la universidad, los ladrillos de arena del desierto mantuvieron su integridad estructural y, en algunos escenarios, superaron materiales cementicios tradicionales.
El objetivo es reducir una de las mayores fuentes de CO₂ de la construcción
La relevancia de la investigación va más allá del aprovechamiento de un recurso abundante. El cemento Portland está entre los materiales industriales más criticados por su huella de carbono.
La University of Sharjah destaca que la producción de cemento Portland está asociada a una parte significativa de las emisiones globales de dióxido de carbono. Los investigadores citan que este material responde por hasta el 10% de las emisiones globales de CO₂, convirtiéndose en uno de los principales objetivos de iniciativas dirigidas a la descarbonización de la construcción civil.

Al utilizar arena local y reducir la dependencia de materiales convencionales, la tecnología puede disminuir emisiones relacionadas tanto a la fabricación como al transporte de insumos. Además, el aprovechamiento de residuos industriales como escorias y cenizas crea una cadena productiva más alineada a los principios de la economía circular.
El siguiente paso es llevar la tecnología a obras reales
A pesar de los resultados prometedores, los investigadores destacan que el proyecto aún necesita pasar por etapas adicionales antes de llegar al mercado a gran escala.
Según la University of Sharjah, el equipo trabaja ahora en programas de pruebas piloto y análisis de viabilidad económica para verificar la consistencia de la producción a escala industrial. El objetivo es evaluar costos, logística, desempeño en obras reales y potencial de adopción por la industria de la construcción.
Si los resultados se confirman fuera de los laboratorios, una de las materias primas más abundantes e históricamente subutilizadas del planeta podría ganar una nueva función.
La misma arena que durante décadas fue considerada inadecuada para construcción podría ayudar a erigir ciudades en regiones áridas, reduciendo emisiones, aprovechando recursos locales y creando una nueva categoría de materiales sostenibles para la ingeniería civil.


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