Delineador de 2.700 años es hallado en tumba en Irán con fórmula inédita hecha de grafito, sin grasa ni aceite vegetal
Un hallazgo arqueológico en Irán llamó la atención de la comunidad científica. En el yacimiento de Kani Koter, investigadores descubrieron un recipiente de cerámica con un delineador negro utilizado hace 2.700 años.
El producto encontrado es conocido como «kohl», un maquillaje común en el Antiguo Egipto y en Oriente Medio. Pero este ejemplar reveló algo inédito: una fórmula con grafito natural, algo nunca antes identificado en recetas antiguas del tipo.
El estudio fue publicado en la revista Archaeometry. Según los autores, el recipiente contenía un polvo negro formado por manganeso y grafito. La combinación de los ingredientes triturados formaba un polvo fino, que probablemente se utilizaba alrededor de los ojos.
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El grafito tiene propiedades que reflejan la luz, lo que producía un brillo metálico negro al aplicarse. Además, se adhiere fácilmente a la piel, lo que hacía que el maquillaje fuera eficaz. A diferencia de otros cosméticos de la época, no se encontraron trazas de grasa animal ni aceite vegetal en el contenido analizado.
El delineador estaba dentro de una tumba, junto a otros objetos personales, armas y herramientas relacionadas con el uso de cosméticos. Se localizaron dos aplicadores y dos recipientes, uno de los cuales aún contenía suficiente polvo para un estudio detallado.
Con base en el conjunto de objetos, los arqueólogos creen que la tumba pertenecía a alguien de alto estatus. Posiblemente, se trataba de un guerrero importante en la época. El hallazgo refuerza el valor simbólico y funcional del maquillaje en civilizaciones antiguas.
Con información de Revista Galileu.
