André Xavier asumió el mando de BHS en 2017, cuando la compañía facturaba R$ 25,6 millones y tenía 192 empleados. Ocho años después, los ingresos anuales superaron los R$ 100 millones, el equipo llegó a 265 personas y la empresa amplió su actuación en nube, seguridad digital e inteligencia artificial.
Él volvió por la puerta grande.
En 2002, André Xavier cruzó las puertas de una empresa de tecnología de Belo Horizonte para ocupar una vacante de prácticas. Años después, saldría del negocio creyendo que esa etapa había terminado.
El camino, sin embargo, hizo una curva improbable. André creó su propia consultoría, se acercó nuevamente a la antigua empresa y regresó no como empleado, sino como socio. En 2017, asumió la presidencia de BHS, que desde entonces vio los ingresos avanzar de R$ 25,6 millones a más de R$ 100 millones.
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La transformación también se reflejó en el tamaño del equipo. El personal pasó de 192 a 265 empleados, mientras que la compañía afirma haber atendido a más de dos mil clientes a lo largo de su trayectoria.
La práctica que cambió una carrera aún indefinida

Antes de entrar en el área de tecnología, André había comenzado a estudiar Ingeniería de Control y Automatización. Abandonó el curso, hizo pruebas vocacionales e incluso intentó retomar la ingeniería.
El cambio ocurrió cuando consiguió una oportunidad de prácticas en el área tecnológica de una empresa de ingeniería. El contacto con el desarrollo de software alteró sus planes y lo llevó hacia la computación.
En 2002, él entró en BHS como practicante. La empresa había sido fundada en Belo Horizonte en 1994 y aún llevaba el nombre Belo Horizonte Sistemas, con actuación ligada a programas, redes corporativas y tecnologías de Microsoft.
André permaneció en el negocio por cerca de dos años. Le gustaba la proximidad entre empleados y dirección, pero percibió cambios internos que, en su evaluación, debilitaban ese ambiente. Salió convencido de que no volvería.
Una consultoría propia puso a las empresas lado a lado
Después de graduarse en 2004, André renunció a la fiesta de graduación y viajó por Europa. Pasó un período estudiando español en España y recorrió el Camino de Santiago de Compostela.
De regreso a Brasil, comenzó a trabajar en gestión de proyectos. Aproximadamente dos años más tarde, creó Sotis Consultoria, especializada en la implementación de Microsoft Project Server, plataforma utilizada por empresas para organizar y seguir proyectos.
La consultoría conquistó clientes, se acercó a Microsoft y terminó instalada en una oficina vecina a la de BHS. La proximidad física abrió espacio para proyectos conjuntos.
Lo que comenzó como una colaboración comercial avanzó hasta una fusión, realizada alrededor de 2009. André regresó a la antigua empresa como socio y director, pocos años después de salir creyendo que esa puerta estaba definitivamente cerrada.
De regreso como socio, asumió operaciones estratégicas
El primer gran desafío tras el regreso fue comandar la operación de BHS en São Paulo. En 2011, volvió a Belo Horizonte para asumir toda el área de consultoría.
El cambio decisivo ocurrió en 2016, cuando el fundador de la empresa decidió dejar la administración diaria y crear un consejo. André pasó aproximadamente un año en el proceso de transición y asumió la presidencia en 2017.
En ese momento, BHS registraba una facturación de R$ 25,6 millones y tenía 192 empleados. El negocio aún estaba muy asociado al desarrollo de software y a la infraestructura de tecnología.
Bajo la nueva dirección, la empresa amplió su actuación en computación en la nube, tercerización de profesionales, seguridad digital, datos, automatización, compliance e inteligencia artificial.
Según Exame, la facturación anual superó los R$ 100 millones en 2025. Esto representa un crecimiento superior al 290% en relación al valor registrado cuando André asumió, haciendo que la facturación casi se cuadruplicara.
Las fusiones ayudaron a ampliar servicios y mercado
La expansión no ocurrió solo de forma orgánica. En 2017, BHS anunció la unión con Axter, empresa ligada a infraestructura, seguridad, servicios administrados y computación en la nube.
Juntas, las operaciones reunían aproximadamente 200 profesionales y una facturación superior a R$ 25 millones en ese período. André permaneció al mando de la compañía resultante de la fusión.
En 2023, BHS también adquirió el 50% de la minera Nowcy, especializada en seguridad digital. La operación reforzó un área considerada estratégica ante el aumento de la preocupación de las empresas por la protección de datos, conformidad y riesgos digitales.
La inteligencia artificial debe sustentar el próximo salto
Para 2026, la proyección divulgada por la compañía es alcanzar entre R$ 120 millones y R$ 125 millones en ingresos, con un crecimiento esperado entre 20% y 25%.
La inteligencia artificial deberá tener una participación importante. La expectativa es que proyectos relacionados con la tecnología representen entre R$ 20 millones y R$ 30 millones de la facturación del año.
Entre las soluciones desarrolladas está una plataforma enfocada en el análisis de comunicaciones corporativas, capaz de identificar posibles riesgos regulatorios, filtraciones de información, acoso, discriminación e incumplimiento de políticas internas.
La trayectoria de André Xavier va más allá de una promoción dentro de la misma compañía. Muestra cómo un becario que decidió partir regresó años después con experiencia, clientes y una empresa propia, transformando a la antigua empleadora en el negocio que pasaría a comandar.
Más de dos décadas después de aquella primera oportunidad, la puerta por la cual él entró como aprendiz pasó a ser la entrada de una empresa minera que superó R$ 100 millones y ahora intenta encontrar en la inteligencia artificial el camino para el próximo ciclo de crecimiento.
