Americio-241 reciclado garantiza energía duradera para las baterías nucleares de la NASA, viabilizando vehículos lunares, sondas de aterrizaje e infraestructura en el programa Artemis
La energía nuclear avanza como solución para garantizar la exploración espacial de larga duración. Una empresa estadounidense está a punto de utilizar residuos nucleares reciclados para fabricar baterías capaces de alimentar vehículos lunares y sondas de aterrizaje de la NASA.
La Zeno Power, con sede en Washington, desarrolla sistemas de energía por radioisótopos (SPR) que utilizan americio-241 (Am-241), un isótopo de larga duración que se muestra especialmente adecuado para el espacio.
Energía nuclear para el programa Artemis
Las baterías de Zeno proporcionarán energía confiable para sobrevivir a la noche lunar y operar en regiones permanentemente sombreadas.
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Estos recursos son vitales para el programa Artemis y para la iniciativa «Luna a Marte» de la NASA. Según la empresa, el americio-241 permitirá ampliar la capacidad de funcionamiento de vehículos e infraestructura en ambientes extremos de la Luna.
El proyecto marca un cambio importante, ya que hasta el momento los sistemas de energía espacial utilizaban plutonio-238 (Pu-238). El suministro limitado de este combustible y la demanda creciente por energía confiable aceleraron la búsqueda de alternativas. En este escenario, el americio surge como un suplemento sostenible y viable.
Asociación estratégica con Orano
Para garantizar el suministro continuo de Am-241, Zeno Power firmó un acuerdo estratégico con Orano, empresa reconocida mundialmente por la producción y gestión de materiales del ciclo del combustible nuclear. El contrato prevé una inversión multimillonaria de Zeno para obtener acceso prioritario a grandes cantidades del isótopo producidas en la unidad de reciclaje de Orano en La Hague, Normandía, Francia.
La asociación asegura una cadena de suministro confiable y diversificada. Con esto, Orano utilizará su experiencia en reciclaje de combustible nuclear usado para recuperar americio-241, transformando un residuo antes desechado en combustible valioso para misiones espaciales.
Diferenciales del americio-241
El Am-241 tiene una vida media superior a 430 años, lo que lo convierte en ideal para sistemas que necesitan funcionar durante décadas.
Se forma naturalmente a partir de la descomposición de otros isótopos presentes en combustibles nucleares ya utilizados. Esta característica permite a Orano posicionarse como líder global en la producción del material, aprovechando la estructura de reciclaje existente.
De acuerdo con Zeno, este enfoque amplía la durabilidad de las baterías y ofrece mayor autonomía a las misiones de exploración. Tyler Bernstein, cofundador y CEO de la empresa, destacó que la estrategia multicombustible de Zeno combina americio-241 para misiones espaciales y estroncio-90 para implementaciones marítimas y terrestres. Esta diversificación busca desbloquear operaciones tanto en alta mar como en el espacio profundo.
Valor agregado del reciclaje nuclear
El uso de americio también refuerza la importancia del reciclaje en el sector nuclear. Corinne Spilios, vicepresidenta ejecutiva de la Unidad de Negocios de Reciclaje de Orano, afirmó que el trabajo con Zeno demuestra cómo es posible agregar valor a materiales antes considerados residuos. Según ella, recuperar el Am-241 muestra el potencial de transformar desechos en recursos estratégicos, viabilizando aplicaciones avanzadas como los sistemas de energía espacial.
Este acuerdo representa, por lo tanto, un cambio de paradigma: los residuos nucleares pasan a ser vistos como fuentes valiosas para misiones a largo plazo en el espacio, garantizando energía constante en condiciones donde otras tecnologías no pueden operar.

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