Piel artificial con gelatina conductiva detecta toques, cortes y calor en robots — todo con un único sensor e inteligencia artificial integrada
Imagina un robot que siente el toque como un humano. Investigadores de las universidades de Cambridge y UCL han dado un paso importante en esta dirección. El 11 de junio, anunciaron en la revista Science Robotics una nueva piel robótica hecha con gelatina conductiva. Esta innovación permite que las máquinas sientan desde el toque ligero de un dedo hasta el corte de un bisturí.
La principal diferencia con respecto a soluciones anteriores está en la simplicidad. En lugar de utilizar sensores separados para calor, presión o dolor, la nueva piel integra todo en un único material. La tecnología imita la piel humana: toda la superficie funciona como un sensor.
Este efecto es posible gracias a más de 860 mil microcanales conductivos repartidos por la estructura. Así, el robot puede detectar diferentes estímulos con solo un tipo de sensor. Esto incluye toques ligeros, cortes profundos y cambios de temperatura.
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La base del material es un hidrogel hecho de gelatina. Es elástico, conductivo y puede ser moldeado en formas complejas.
Los científicos crearon una mano robótica y colocaron 32 electrodos en la muñeca. Con esto, lograron recopilar más de 1,7 millones de datos al mismo tiempo a lo largo de la mano artificial.
Para que el sistema aprenda a reconocer los estímulos, se utilizó aprendizaje automático. Las pruebas incluyeron calor intenso, toques y cortes con bisturí.
Estos datos fueron utilizados para entrenar los modelos de inteligencia artificial. Así, la piel robótica puede entender con mayor precisión el tipo de contacto que está recibiendo.
Según los investigadores, la tecnología aún no alcanza el nivel de sensibilidad de la piel humana. Aun así, afirman que esta es la solución más avanzada creada hasta el momento.
La nueva piel tiene potencial para uso en prótesis, robots e incluso en aplicaciones en la industria automotriz. Aún en fase de desarrollo, la tecnología ya muestra cómo el futuro de la robótica puede ser más sensible y realista.
Con información de Canal Tech.
