Descubra cómo la tecnología del balón de la Copa y los nuevos sistemas de IA y 3D definieron el juego entre Portugal y Croacia, cambiando la forma en que el fútbol es juzgado hoy.
El destino de la selección croata en la Copa del Mundo de 2026 fue sellado no por una decisión humana, sino por la precisión absoluta de una pieza de ingeniería. El pasado jueves (2 de julio de 2026), durante el final de la prórroga, una jugada que parecía asegurar el empate y la supervivencia de los croatas fue anulada.
Un sensor presente en el balón de la Copa, conocido como Trionda, detectó un toque sutil y el VAR confirmó el fuera de juego, anulando el gol del delantero Matanovice, de Croacia, asegurando la victoria de Portugal por 2 a 1.
El episodio ilustra la nueva realidad de los campos. La esfera oficial, desarrollada por Adidas en colaboración con Kinexon, dejó de ser un simple artículo deportivo para convertirse en el epicentro de una red compleja de datos.
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Equipada con sensores de movimiento e inteligencia artificial, envía información 500 veces por segundo al equipo de arbitraje, operando como un sensor ininterrumpido de todo lo que sucede dentro de las cuatro líneas.
Chip en el balón de la Copa: El nuevo ecosistema tecnológico del fútbol
La tecnología en el campo es solo una parte del escenario. La FIFA implementó en 2026 una capa extra de precisión a través de la digitalización 3D de todos los atletas. Con el apoyo de Lenovo, cada jugador posee un «avatar» digital.
En el momento de una revisión de fuera de juego por el VAR, los árbitros no dependen solo de la imagen de la cámara; utilizan la superposición de estos avatares sobre el campo real para determinar, milimétricamente, la posición de cada parte del cuerpo en el instante del contacto con el balón de la Copa.

Además, el análisis táctico post-partido ha sido revolucionado por el Football AI Pro. Esta herramienta de inteligencia artificial sintetiza la montaña de datos recopilados durante los 90 minutos para ofrecer a las comisiones técnicas informes claros sobre patrones tácticos, rendimiento físico y eficiencia de pases.
Según la entidad, el objetivo es acelerar el trabajo de análisis y ayudar a los equipos a extraer información de forma más rápida y organizada.
Ingeniería de precisión
Para que el sensor pueda entregar datos tan precisos sin alterar la aerodinámica, el fabricante necesitó rediseñar completamente la estructura del balón de la Copa.
A diferencia de la Al Rihla, utilizada en Catar en 2022, que albergaba el chip en un soporte suspendido en el centro, la Trionda trae la tecnología embutida directamente en uno de sus cuatro paneles.
Para mantener el centro de gravedad, los demás paneles recibieron contrapesos estratégicos.

Este cambio técnico no solo garantiza que el «computador» interno no perjudique la trayectoria del tiro, sino que también reduce la complejidad estructural de la pieza.
El número de paneles, por ejemplo, cayó de 20 a solo cuatro, simplificando el diseño mientras eleva la tecnología interna.
Como los modelos anteriores, la esfera posee una batería interna, requiriendo que, periódicamente, sea conectada a la energía para continuar monitoreando cada detalle del juego.
Un nuevo paradigma para el deporte
El impacto de esta digitalización total es profundo. Cuando un atleta ve su gol anulado por un desvío detectado por el balón de la Copa, la frustración es real, pero el criterio técnico se vuelve incuestionable.
Hannes Schaefke, líder de innovación en fútbol de Adidas, enfatizó el objetivo de la tecnología en una entrevista con The Athletic en 2025: «Uno de nuestros principales enfoques fue ayudar a los árbitros a tomar decisiones correctas lo más rápido posible, porque cualquier revisión del VAR interrumpe el ritmo del partido».

El partido entre Portugal y Croacia quedará marcado por la consolidación de la tecnología como uno de los «jugadores» más influyentes del torneo.
Al transformar el fuera de juego, el toque de mano y la trayectoria del balón en datos procesables, la Copa de 2026 inaugura un capítulo donde la incertidumbre pierde espacio ante la tecnología.
Fuente: g1

