Tesla Enfrenta Fuerte Caída En Las Ventas Y Desvalorización De Acciones En Medio A Polémicas Involucrando Elon Musk Y Su Apoyo Al Gobierno Trump.
Fabricante de vehículos eléctricos enfrenta el momento más turbulento de los últimos años, con colapso en las ventas y desvalorización de acciones; analistas temen el futuro de Tesla bajo el liderazgo de Elon Musk.
La Tesla, gigante de los vehículos eléctricos liderada por Elon Musk, atraviesa uno de los períodos más convulsos de su historia.
En los primeros tres meses de 2025, la empresa registró una caída del 13% en las ventas en comparación con el mismo período del año pasado, entregando poco menos de 337 mil coches — el menor volumen trimestral en tres años.
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La noticia tuvo un impacto inmediato en el mercado: las acciones de Tesla se desplomaron en la apertura de la sesión del miércoles (2), intensificando las preocupaciones entre inversores y analistas.
La crisis de la fabricante estadounidense no es solo comercial, sino también política e institucional.
Elon Musk, que también actúa en un papel destacado en la administración del presidente Donald Trump, ha sido duramente criticado por mezclar sus intereses empresariales con activismo político.
Musk lidera actualmente el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una iniciativa creada por Trump para reducir gastos federales.
La actuación controvertida del multimillonario ha provocado protestas, boicots y hasta vandalismo contra vehículos de Tesla en diferentes países.
Según especialistas, esta exposición política ha afectado directamente la imagen de la marca. “Cuanto mayor es la implicación política, más sufre la marca. No hay discusión sobre eso”, evaluó Dan Ives, analista de Wedbush, en una nota.
Para Ross Gerber, uno de los primeros inversores de la empresa, la situación es crítica. “Tesla está en colapso y puede que no se recupere”, afirmó en una publicación en la red social X.
Además de la fuerte competencia de la china BYD en el mercado global de vehículos eléctricos, Tesla enfrenta un escrutinio cada vez mayor de entidades reguladoras e inversores institucionales.
La Contraloría de la ciudad de Nueva York estudia demandar a la empresa tras registrar pérdidas de más de US$ 300 millones en fondos de pensiones debido a la desvalorización de las acciones.
Randi Weingarten, presidenta de la Federación Americana de Profesores, también exigió explicaciones y acciones de los gestores financieros para proteger inversiones de jubilación vinculadas a Tesla.
Tesla, por su parte, minimizó los resultados negativos, afirmando que los números divulgados representan solo parte del desempeño trimestral.
Un informe completo está previsto para el día 22 de abril, en el cual la empresa pretende detallar las causas de la caída, que incluyen suspensión temporal de la producción del Model Y, variaciones cambiarias y otros costos operativos.
Sin embargo, la confianza del mercado sigue afectada.
Las acciones de Tesla ya han perdido más del 25% de su valor desde el inicio del año, y los inversores temen que la inestabilidad política de Elon Musk y su proximidad con Trump estén desviando el enfoque de la gestión de la empresa.
Si Tesla pretende recuperar su posición de liderazgo en el sector de vehículos eléctricos, será necesario más que ajustes financieros — será preciso repensar su gobernanza y estrategia institucional, comenzando por el papel de Musk en la conducción de los negocios.
