Manifestación en vísperas de la votación del tratado comercial expone tensiones económicas, electorales y sociales en Francia y reaviva el debate sobre el impacto del Mercosur en la agricultura europea

Las protestas de agricultores franceses contra el acuerdo Unión Europea-Mercosur cobraron fuerza esta semana y pusieron a París en estado de alerta desde las primeras horas del día. Antes incluso del amanecer, los productores rurales bloquearon carreteras y puntos estratégicos de la capital, mostrando rechazo al tratado comercial UE-Mercosur, que será votado el viernes (9) y puede alterar profundamente el mercado agrícola europeo.
La información fue divulgada por Reuters y confirmada por autoridades francesas. Según los manifestantes, el tratado representa una amenaza directa a la agricultura local. Esto porque, en la evaluación del sector, la apertura comercial puede facilitar la entrada de alimentos más baratos provenientes de América del Sur.
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Además, los agricultores critican políticas internas del gobierno francés. Entre ellas, están la gestión de crisis sanitarias en el sector pecuario y el aumento continuo de los costos de producción. De esta forma, el acuerdo con el Mercosur pasó a simbolizar un problema mayor.
Bloqueos, tractores y presión creciente en las calles de París
Desde las primeras horas de la mañana, los agricultores sobrepasaron puestos de control de la policía. Luego, avanzaron con tractores por vías simbólicas de la capital. La Avenida Champs-Élysées fue uno de los principales afectados. Al mismo tiempo, los alrededores del Arco de Triunfo también fueron bloqueados.
Según el Ministerio de Transportes, el impacto fue inmediato. Como resultado, se formaron alrededor de 150 kilómetros de congestiones en las carreteras de acceso a París. La A13, que conecta la capital con Normandía, estuvo entre las más perjudicadas.
Mientras decenas de tractores permanecían posicionados en puntos estratégicos, la policía cercaba a los manifestantes. Aun así, no hubo enfrentamientos. La protesta ocurrió de forma pacífica, a pesar del clima de tensión.
“Estamos entre el resentimiento y la desesperación”, afirmó Stéphane Pelletier, dirigente de la Coordinación Rural. Según él, los agricultores se sienten abandonados por el Estado. “El Mercosur es un ejemplo claro de ello”, completó, a los pies de la Torre Eiffel.
Más tarde, agricultores de FNSEA y sindicatos de jóvenes productores se unieron a la protesta. Con esto, la movilización ganó aún más fuerza política.
Acuerdo con el Mercosur amplía presión política sobre Emmanuel Macron
La protesta ocurre en un momento especialmente sensible para el presidente Emmanuel Macron. Actualmente, el gobierno no tiene una mayoría sólida en el Parlamento. Además, las elecciones municipales se acercan, mientras la extrema derecha avanza en las encuestas.
Históricamente, Francia es una de las principales opositoras al acuerdo Unión Europea-Mercosur. Aún después de concesiones de última hora, el tratado sigue siendo políticamente delicado.
“Este acuerdo aún no es aceptable”, declaró Maud Bregeon, portavoz del gobierno, a la radio France Info. No obstante, evitó decir si Macron votará en contra o si se abstendrá.
Por otro lado, la ministra de Agricultura, Annie Genevard, fue más directa. Según ella, Francia continuará luchando contra el acuerdo en el Parlamento Europeo. Es decir, incluso una aprobación inicial no cerraría el impasse.
Unión Europea intenta reducir resistencias y viabilizar el tratado
Mientras tanto, la Comisión Europea intenta contener la insatisfacción de los agricultores. Esta semana, propuso anticipar 45 mil millones de euros en fondos agrícolas. Además, sugirió reducir tarifas de importación de fertilizantes.
Países como Alemania y España apoyan el acuerdo. Ya Italia puede ser decisiva. Si Roma vota a favor, el tratado puede avanzar incluso sin el apoyo francés.
Paralelamente, los agricultores también protestan contra políticas sanitarias nacionales. Critican, por ejemplo, el sacrificio de bovinos debido a la dermatitis nodular contagiosa. En cambio, defienden la vacunación.
Además, los manifestantes piden menos burocracia y menores costos regulatorios. Según el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, la policía evitó confrontaciones. “Los agricultores no son nuestros enemigos”, afirmó.
¿Cree que los acuerdos comerciales globales deben avanzar incluso cuando ponen en riesgo a los productores locales, o la protección de la agricultura nacional debería prevalecer?

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