Instalación navideña de 7,5 metros hecha con 2,4 mil cuadraditos movilizó a 56 artesanas durante tres meses, creó oficinas, integró generaciones y se convirtió en punto de encuentro en la Plaza Pio XII central
Un árbol de Navidad de ganchillo de 7,5 metros se convirtió en atractivo en el centro de Pradópolis, al reunir trabajo colectivo, participación comunitaria e impacto cultural en la Plaza Pio XII, donde la instalación iluminada comenzó a llamar la atención desde el montaje final.
Instalado en la Plaza Pio XII, el árbol de Navidad iluminado llama la atención de residentes y visitantes, transformando el espacio central en punto de encuentro durante el período navideño.
El proyecto involucró a 56 artesanas de diferentes edades, a lo largo de tres meses, en una iniciativa voluntaria que movilizó a residentes interesados en colaborar.
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Formado por aproximadamente 2,4 mil cuadraditos de ganchillo hechos a mano, el árbol representa un esfuerzo colectivo marcado por encuentros semanales y dedicación continua.
La idea partió de la directora del Departamento de Cultura del municipio, Regina Atique Ferraz, responsable de articular el proyecto y estimular la adhesión de la comunidad local.
Según Regina, la inspiración surgió tras el contacto con árboles de ganchillo vistos en Italia, referencia que motivó la adaptación de la propuesta a la realidad local.
Los ovillos de lana utilizados en la confección fueron obtenidos a través de asociaciones y donaciones, viabilizando la producción sin costos directos para las participantes.
La Municipalidad asumió la responsabilidad de la estructura metálica, de la instalación y de la iluminación, garantizando seguridad y visibilidad a la decoración montada.

Árbol de Navidad de ganchillo: Iniciativa reunió a crocheteras experimentadas y principiantes
La producción comenzó en septiembre y tuvo lugar en el Centro Educacional del municipio, espacio que concentró encuentros regulares e intercambio de experiencias.
Durante el proceso, artesanas experimentadas compartieron conocimientos con personas que nunca habían practicado ganchillo, ampliando el alcance de la iniciativa.
Regina destacó que, además de las crocheteras invitadas inicialmente, muchas personas mostraron interés en aprender, lo que llevó a la creación de un taller.
Hoy, el grupo está formado por 56 mujeres y un niño, combinación que refuerza la diversidad y el carácter inclusivo de la propuesta.
Para la jubilada Aparecida Fonzere, que hace ganchillo desde los 9 años, el trabajo colectivo dio un nuevo significado a la práctica.
Ella relató que, tras su jubilación, solía hacer ganchillo sola, pero comenzó a valorar los intercambios y conversaciones proporcionados por el grupo.
Aparecida también destacó que la participación de niños ayudó a romper la idea de que el ganchillo es una actividad restringida a personas mayores.

Residentes destacan orgullo e impacto colectivo
El profesor Leandro Magalhães, residente de la ciudad, afirmó nunca haber visto un proyecto similar en Pradópolis, destacando el sentimiento de orgullo colectivo.
Según él, la participación de su propia madre en la producción hizo que la experiencia fuera aún más significativa y reforzó el valor simbólico del árbol.
Para el jubilado Hélio Brito, la decoración representa un regalo a la población, resultado del esfuerzo individual de cada participante.
Él evaluó que el trabajo requirió dedicación, pero que el resultado final quedó muy bonito y bien ubicado en el espacio público.

Generaciones se acercaron por medio del ganchillo
La iniciativa también acercó a diferentes generaciones de una misma familia, reuniendo madre, hija y abuela en torno al aprendizaje colectivo.
La ama de casa Andreza Francisco contó que comenzó sin experiencia y aprendió con la madre mientras acompañaba la participación de su hija.
Según Andreza, la actividad ayudó a reducir el tiempo de la niña en el celular, fortaleciendo la convivencia familiar durante el proceso.
A los 10 años, Alice Francisco Simão está entre las participantes más jóvenes y relató que empezó haciendo solo cadenas.
Con la práctica constante, afirmó haber tomado el truco y desarrollado gusto por la actividad, cerrando el proyecto con sensación de logro personal.
Con información de G1.

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