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China levanta en el océano un coloso de 25 mil toneladas para romper récords de energía eólica, llevar turbinas a más de 100 km de la costa y liberar 6 mil millones de kWh al año para una de las regiones más industrializadas del país.

Escrito por Ana Alice
Publicado el 05/06/2026 a las 23:02
Actualizado el 05/06/2026 a las 23:04
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Una estructura colosal instalada en alta mar muestra cómo China intenta superar barreras técnicas de la energía eólica offshore, llevando la generación renovable a áreas más distantes, complejas y estratégicas del océano.

China amplió la apuesta en la energía eólica en alta mar con la construcción de la Hai Feng Zhi Xin, estación convertidora offshore de cerca de 25 mil toneladas diseñada para llevar electricidad de parques eólicos distantes de la costa hasta la red terrestre.

La estructura salió de Nantong, en la provincia de Jiangsu, y será instalada en las aguas cercanas a Yangjiang, en Guangdong, donde debe atender los proyectos Qingzhou V y Qingzhou VII, ligados a China Three Gorges Corporation.

El equipo fue construido por la estatal Shanghai Zhenhua Heavy Industries Co., Ltd., conocida como ZPMC.

En un comunicado, la empresa describe la plataforma como la mayor estación convertidora offshore del mundo.

La estructura tiene 85,5 metros de largo, 82,5 metros de ancho y 44 metros de altura, dimensiones cercanas al área de un campo de fútbol y a la altura de un edificio de varios pisos.

Más que el tamaño físico, la función de la plataforma explica la relevancia técnica del proyecto.

La estación fue diseñada para reunir la electricidad producida por turbinas eólicas en alta mar, elevar la tensión y convertir la corriente alterna en corriente continua.

Este proceso permite transmitir energía por largas distancias en cables submarinos con pérdidas menores, según ZPMC y reportes de la prensa estatal china.

Energía eólica offshore enfrenta el desafío de la distancia

La expansión de la energía eólica offshore se enfrenta a una limitación física conocida por el sector eléctrico.

Las turbinas producen electricidad en corriente alterna, modelo ampliamente usado en las redes convencionales.

En cables submarinos muy largos, sin embargo, la transmisión en corriente alterna tiende a provocar pérdidas mayores y exige soluciones técnicas más complejas.

Por este motivo, muchos parques eólicos fueron históricamente instalados en áreas relativamente cercanas al litoral.

La proximidad reduce la distancia de los cables y simplifica la conexión con la red.

Al mismo tiempo, limita el acceso a regiones marítimas donde los vientos suelen ser más constantes y adecuados para generación a gran escala.

La propuesta de la Hai Feng Zhi Xin es actuar como una subestación eléctrica en el océano.

La plataforma recibe la energía producida por las turbinas, realiza la conversión de corriente y prepara la electricidad para seguir hasta la costa por líneas submarinas de corriente continua.

En la evaluación técnica divulgada por ZPMC, este modelo ayuda a viabilizar proyectos ubicados a más de 100 kilómetros del litoral.

La estación tendrá una capacidad unitaria de 2.000 megavatios y debe recolectar la energía de 163 turbinas eólicas offshore.

El sistema usa transmisión flexible en corriente continua de 500 kilovoltios y, según la empresa responsable del proyecto, también involucra la aplicación de cables submarinos de 525 kilovoltios en corriente continua.

Corriente continua permite llevar energía por cables submarinos

La diferencia entre corriente alterna y corriente continua ayuda a entender el papel de la plataforma.

En la corriente alterna, el flujo eléctrico cambia de dirección en ciclos.

En la corriente continua, la electricidad sigue en un único sentido, característica que puede reducir pérdidas en transmisiones de larga distancia, especialmente en conexiones submarinas.

Esta elección técnica afecta directamente la geografía de los parques eólicos.

Sin una solución eficiente de transmisión, plantas muy alejadas de la costa pueden volverse económicamente menos atractivas.

Con la conversión offshore, la electricidad producida en áreas más distantes puede ser enviada a la red terrestre con mayor estabilidad operacional.

ZPMC afirma que la estación permitirá el aprovechamiento de recursos eólicos en aguas más alejadas, donde las condiciones de viento son tratadas por el sector como más favorables para proyectos de gran envergadura.

Cuando el sistema esté concluido, la previsión divulgada por la empresa es que la estructura contribuya al suministro anual de cerca de 6 mil millones de kilovatios-hora de electricidad renovable.

La plataforma no genera energía por sí sola.

Su papel es intermediar la electricidad producida por las turbinas y permitir que llegue al continente en condiciones adecuadas para integración a la red.

En la práctica, funciona como un enlace entre las turbinas instaladas en alta mar y los centros consumidores ubicados en tierra firme.

Plataforma offshore fue diseñada para operar sin equipo fijo

La construcción de la estación siguió un modelo modular.

En lugar de montar la estructura directamente en el mar, ZPMC realizó la fabricación, la integración de los equipos y parte de las etapas de instalación en tierra.

Después de eso, la plataforma fue transportada entera por una embarcación semisumergible hasta el lugar previsto para su instalación.

Yan Bing, especialista sénior de ZPMC, afirmó en el comunicado de la empresa que el proyecto adoptó el modelo de “montaje en tierra, transporte como una única unidad e instalación por flotación”.

La técnica, conocida como float-over, reduce parte de las intervenciones hechas en el ambiente offshore, pero exige coordinación entre ingeniería, transporte marítimo y condiciones oceánicas.

La instalación en el mar requiere el encaje de la superestructura sobre la base previamente preparada.

Según informes de los medios chinos, el procedimiento demanda precisión elevada durante la operación, ya que corrientes marítimas, olas y viento interfieren en el posicionamiento de la estructura.

La etapa es considerada una de las fases más sensibles de proyectos de este tipo.

Después de posicionada, la estación fue planeada para funcionar sin presencia humana permanente.

Sistemas de monitoreo remoto y mantenimiento inteligente deben acompañar los equipos eléctricos, la ventilación, los mecanismos de seguridad y los sistemas de combate a incendios.

Esta automatización reduce la necesidad de desplazamientos frecuentes hasta la plataforma y cumple con las exigencias de operación en ambiente marítimo.

La salinidad, la humedad y la corrosión están entre los factores que condicionan el proyecto.

Por eso, componentes internos necesitan recibir protección específica y sistemas de control continuo.

En plataformas offshore, fallas de mantenimiento pueden tener costos altos, tanto por la distancia de la costa como por la necesidad de embarcaciones especializadas.

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China amplía proyectos de energía eólica en alta mar

El avance de Hai Feng Zhi Xin ocurre en un momento de expansión de la capacidad renovable china.

El 15º Plan Quinquenal de China, referente al período de 2026 a 2030, prevé que la capacidad instalada de energía eólica offshore alcance 100 gigavatios hasta 2030, según análisis del Carbon Brief basado en el documento.

Guangdong, destino de la energía asociada a los proyectos Qingzhou V y Qingzhou VII, es una de las provincias más industrializadas de China.

La región concentra actividades manufactureras, centros urbanos y consumo elevado de electricidad.

En ese contexto, la instalación de parques eólicos en alta mar integra la estrategia china de ampliar fuentes no fósiles y diversificar la oferta eléctrica.

La búsqueda por áreas más distantes también se debe a la disputa por espacios cercanos al litoral.

Aguas poco profundas y tramos costeros facilitan la instalación de turbinas, pero tienen disponibilidad limitada y usos concurrentes, como navegación, pesca, infraestructura portuaria y preservación ambiental.

El desplazamiento hacia regiones más alejadas requiere estructuras más grandes, cables más largos y tecnologías de transmisión más sofisticadas.

El proyecto de Yangjiang reúne algunos de estos desafíos en una única cadena.

Además de las turbinas, se necesitan barcos de transporte pesado, cables submarinos de alta tensión, plataformas convertidoras, sistemas digitales de control y equipos especializados en instalación offshore.

El resultado es una infraestructura energética que depende tanto de la generación eólica como de la ingeniería naval y eléctrica.

La transición energética depende de infraestructura en alta mar

Hai Feng Zhi Xin muestra cómo la energía eólica offshore pasó a depender de soluciones que van más allá del aumento del tamaño de las turbinas.

La transmisión, la integración a la red y la operación remota se han convertido en partes centrales de la expansión en alta mar.

Sin estos elementos, parques más distantes permanecen limitados por costo, mantenimiento y pérdidas eléctricas.

Según ZPMC, la plataforma será conectada a los parques Qingzhou V y Qingzhou VII y debe operar como punto de conversión y envío de la energía renovable producida en el mar.

La empresa también asocia el proyecto al intento de formar un modelo técnico para futuras instalaciones en áreas marítimas distantes.

Esta expansión, sin embargo, no elimina los desafíos ambientales y regulatorios asociados a grandes estructuras offshore.

Proyectos de este tamaño requieren estudios sobre impacto marino, rutas de cables, interferencia en actividades económicas locales y mantenimiento a largo plazo.

Estos puntos no aparecen como detalles secundarios: influyen en costo, licenciamiento y aceptación pública.

En el caso chino, la escala del proyecto llama la atención por la combinación de ingeniería pesada, planificación energética y uso de transmisión en corriente continua.

La barrera de los 100 kilómetros deja de ser solo una cuestión de distancia y pasa a depender de la capacidad de integrar generación, cables, conversión eléctrica y operación remota en un mismo sistema.

Para el área de ciencia y tecnología, la plataforma funciona como ejemplo de cómo la transición energética también depende de infraestructura invisible para el consumidor.

La electricidad que llega al enchufe comienza en las turbinas, pero solo se vuelve útil a gran escala cuando logra atravesar el mar, entrar en la red y atender la demanda con estabilidad.

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Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

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