China critica la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán y anuncia respuesta militar, ampliando la tensión militar en el Estrecho.
La China anunció este viernes (19) que intensificará sus entrenamientos militares y adoptará “medidas enérgicas para salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial”, según el Ministerio de Defensa.
La decisión ocurre después de que Taiwán informara que los Estados Unidos aprobaron una nueva venta de armas para la isla, valorada en US$ 11,1 mil millones, lo que elevó significativamente la tensión militar en la región del Estrecho de Taiwán.
El comunicado chino fue divulgado en las redes sociales oficiales del gobierno y afirma que Pekín ve la transacción como una grave violación del principio de “una sola China”.
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Según el ministerio, los EE. UU. deben “cesar inmediatamente la venta de armas a Taiwán” y “cumplir concretamente el compromiso de no apoyar fuerzas ‘independentistas de la isla’”.
La venta de armas reaviva la tensión militar entre China, Taiwán y Estados Unidos
La aprobación del paquete militar fue anunciada por Taiwán el jueves (18) y representa la segunda venta de armas autorizada durante la actual administración del presidente norteamericano Donald Trump.
El acuerdo se produce en un momento sensible, mientras que China aumenta su presión diplomática y militar sobre la isla.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Taiwán, la propuesta incluye ocho elementos estratégicos.
Entre ellos están sistemas de cohetes Himars, obuses, misiles antitanque Javelin, drones de munición merodeadora Altius y piezas de repuesto para otros equipos militares.
Para Pekín, este tipo de apoyo militar externo agrava la tensión militar y representa interferencia directa en asuntos internos chinos.
Por otro lado, Taiwán afirma que las adquisiciones son defensivas y tienen como objetivo garantizar la seguridad de la población ante el aumento de las amenazas.
Ejercicios militares de China elevan alerta regional
Mientras tanto, a principios de diciembre, China volvió a realizar ejercicios militares alrededor de Taiwán.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos calificó las maniobras como “agresivas”, reiterando que está monitoreando de cerca el movimiento de las fuerzas chinas.
Para la agencia Reuters, un alto funcionario de la seguridad de Taiwán informó que más de diez buques de guerra chinos fueron avistados en la región.
Además, según él, la Guardia Costera de China también participó en acciones descritas como ejercicios de “acoso”.
Durante el primer día de estas operaciones, autoridades chinas afirmaron que las maniobras servían como un “aviso” directo a los movimientos separatistas.
Así, la tensión militar ganó nuevos contornos, ampliando el temor a un conflicto más amplio en el Indo-Pacífico.
Divergencias sobre soberanía siguen en el centro del conflicto
Para el gobierno de China, Taiwán es una provincia rebelde que sigue formando parte de su territorio.
Las autoridades taiwanesas, por su parte, rechazan esta interpretación y defienden que la isla es un Estado independiente, con Constitución propia, elecciones libres y fuerzas armadas.
Estados Unidos reafirmó su apoyo político y militar a Taiwán y dijo que está monitoreando atentamente la situación.
En una nota reciente, el Departamento de Estado declaró que “las actividades militares agresivas y la retórica de China en relación a Taiwán solo sirven para exacerbar las tensiones”.
El gobierno estadounidense añadió: “Ante las tácticas de intimidación y el comportamiento desestabilizador de China, el compromiso duradero de Estados Unidos con nuestros aliados y socios, incluyendo Taiwán, continúa”.
Raíces históricas explican la actual tensión militar
La disputa entre China y Taiwán tiene origen a principios del siglo XX, tras la caída de la dinastía imperial china y la fundación de la República de China en 1912.
El país entró en guerra civil entre nacionalistas del Kuomintang (KMT) y comunistas liderados por Mao Zedong.
En 1949, los comunistas ganaron el conflicto y fundaron la República Popular de China en Pekín.
Los derrotados del KMT huyeron a Taiwán, donde establecieron un gobierno propio, dando origen a la actual división política.
Durante décadas, Taiwán vivió bajo ley marcial, hasta la transición democrática en los años 1980.
Presión creciente mantiene riesgo de escalada
El llamado “Consenso de 1992” sostiene que solo existe una China, pero con interpretaciones diferentes.
Mientras Taiwán defiende su autonomía política, Pekín insiste en la reintegración al continente, incluso sin descartar el uso de la fuerza.
En los últimos años, la aproximación de Taiwán con Estados Unidos intensificó la tensión militar.
China considera cualquier cambio en el estatus político de la isla como una línea roja, lo que mantiene la región en constante riesgo de escalada.

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