Procedimiento inédito fue realizado en un paciente con muerte cerebral y mostró funcionamiento inicial de los órganos, incluyendo producción de bilis por el hígado. El caso abre camino para los xenotrasplantes, pero aún necesita de nuevos estudios.
Investigadores chinos realizaron por primera vez el trasplante simultáneo de dos riñones y un hígado de cerdo en una misma persona. El procedimiento se llevó a cabo en un hombre de 53 años con muerte cerebral, en un experimento que amplía los límites de los xenotrasplantes y puede cambiar la forma en que la medicina enfrenta la falta de órganos para donación.
El caso llama la atención no solo por su novedad, sino también por los primeros signos de funcionamiento de los órganos después de la cirugía. Según super.abril.com.br, el hígado de cerdo llegó a producir bilis y los riñones comenzaron a mostrar mejora en los marcadores relacionados con la función renal en las primeras horas.
Aun así, el propio estudio refuerza que el avance está lejos de significar uso inmediato en pacientes vivos. El experimento duró cinco días y mostró tanto señales prometedoras como indicios de rechazo, en un paso científico importante, pero aún rodeado de cautela.
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Qué se hizo en el procedimiento inédito
El equipo de la Guangxi Medical University trasplantó, en una única cirugía, dos riñones y un hígado de cerdo genéticamente modificado en un mismo paciente. Este tipo de combinación nunca había sido registrada en xenotrasplantes, que hasta ahora solían involucrar solo un órgano a la vez.
El caso también entra en la historia por otro motivo: un hígado completo de cerdo nunca había sido trasplantado antes. El material fue publicado en mayo en la revista Med y describe un escenario en el que los órganos porcinos fueron mantenidos bajo seguimiento continuo para evaluar cómo reaccionaría el cuerpo humano.
El paciente tenía muerte cerebral y la familia autorizó la prueba
El hombre tenía enfermedad renal crónica grave y sufrió una hemorragia cerebral. Después de la declaración de muerte, el hígado humano, que aún funcionaba bien, fue donado a otro paciente. Con autorización de la familia, los médicos mantuvieron artificialmente el funcionamiento del cuerpo para realizar la prueba con los órganos de cerdo.
Esta etapa es central para estudios de este tipo, porque permite observar, en condiciones controladas, cómo reaccionan los tejidos sin exponer a un paciente vivo al riesgo inmediato. Aun así, se trata de un procedimiento delicado, destinado exclusivamente a la investigación.
Las señales iniciales fueron buenas, pero el rechazo apareció después
Según los investigadores, 19 horas después de la cirugía, el hígado trasplantado ya estaba funcionando y producía bilis. Los niveles de creatinina y urea, alterados debido a la enfermedad renal, volvieron a la normalidad, lo que indicaba que los riñones trasplantados también respondían bien.
En las primeras 24 horas, no se observaron signos de rechazo. Sin embargo, después de 36 horas, surgieron indicios del problema, incluyendo áreas de necrosis y alteraciones en la coagulación sanguínea del hígado. A pesar de estos signos, los órganos continuaron funcionando hasta el cierre del experimento, cinco días después, a petición de la familia.
Modificaciones genéticas intentan reducir el riesgo de rechazo
El cerdo usado en el trasplante pasó por seis alteraciones genéticas: se eliminaron tres genes porcinos y se incluyeron tres genes humanos. La estrategia fue adoptada para disminuir la posibilidad de rechazo y otras complicaciones que suelen limitar este tipo de procedimiento.
Los análisis también mostraron una alta concentración de células inmunológicas S100A12+, asociadas con la inflamación. Para los autores del estudio, este hallazgo puede abrir espacio para terapias más dirigidas en el futuro, con potencial para reducir el rechazo en nuevos xenotrasplantes.
Por el momento, el mensaje de los investigadores es de avance, pero también de prudencia. El experimento mostró que la combinación de órganos de cerdo puede funcionar al menos por un período corto, pero aún serán necesarios muchos estudios antes de que algo así pueda ser llevado a pacientes vivos. Si sigues los avances de la medicina, vale la pena seguir de cerca esta carrera científica.

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