Herramientas de piedra, anzuelos y vestigios de peces oceánicos revelan que antiguas civilizaciones del sudeste asiático dominaban la navegación en mar abierto mucho antes que los europeos
Un nuevo estudio arqueológico publicado en el Journal of Archaeological Science acaba de cambiar por completo las teorías sobre la evolución tecnológica de la humanidad. El descubrimiento de herramientas de piedra en lugares como Filipinas, Indonesia y Timor Oriental revela que pueblos del sudeste asiático dominaban técnicas de navegación y pesca oceánica hace al menos 40 mil años.
La investigación, divulgada por Popular Mechanics, apunta a una sofisticada cultura marítima mucho anterior a lo que se creía posible en el Paleolítico. La nueva evidencia desafía la idea de que los avances náuticos surgieron exclusivamente en Europa o África.
Evidencias que desafían la lógica histórica
La presencia de herramientas de piedra con vestigios de fibras vegetales indica que los antiguos habitantes de la región dominaban la producción de cuerdas, redes y amarres, elementos esenciales para la construcción de embarcaciones.
-
Tecnología en el balón de la Copa detecta toques invisibles, confirma fuera de juego y asegura la victoria de Portugal sobre Croacia.
-
Innovative 36-Meter Hydrogen-Powered Superyacht Arrives in Brazil to Debut German Engines and Showcase Future of Sustainable Navigation
-
Estudiantes de Jaipur crean EcoFog, una malla económica que recolecta agua del niebla sin energía, y ganan premio en la mayor feria de ciencias del mundo.
-
Italia hunde enormes bloques de concreto en el Mar de Liguria para crear una barrera de 6,2 km y facilitar el paso de barcos de 400 metros en Génova.
Anillos de pesca, pesos de red y restos de peces de aguas profundas, como atunes y tiburones, comprueban la práctica regular de la pesca en mar abierto.
Dichos descubrimientos contrastan con la idea predominante de que las migraciones marítimas durante el Paleolítico fueron pasivas, realizadas en balsas o por casualidad.
Los autores del estudio afirman que los pueblos de estas islas eran navegantes experimentados, con conocimiento de rutas migratorias y estacionales de los peces.
La sofisticación de las herramientas indica una cultura con procesos tecnológicos propios, desarrollados independientemente de influencias africanas o europeas.
Esto plantea la hipótesis de que el sudeste asiático pudo haber sido uno de los verdaderos centros primitivos de innovación tecnológica.
Además de las herramientas, la ubicación geográfica de los hallazgos muestra ocupación estratégica en puntos ideales para la navegación entre islas.
La supervivencia de una cultura náutica milenaria en la región, presente hasta hoy, refuerza el vínculo directo con esas tradiciones ancestrales.
Tecnología náutica y fibras vegetales
Uno de los hallazgos más relevantes fue la identificación de trazas de procesamiento de plantas usadas para fabricar cuerdas, fundamentales en la amarración de embarcaciones.
La estructura de las herramientas sugiere uso específico para corte de fibras, trituración y modelado de componentes náuticos.
El estudio refuerza que la tecnología de producción de cuerdas precedió y posibilitó tanto la construcción de barcos como la captura de peces en alta mar.
La ausencia de madera preservada dificulta pruebas directas de embarcaciones, pero los residuos vegetales funcionan como evidencia indirecta contundente.
La variedad de instrumentos indica una cadena de producción estructurada, con especializaciones y posible transmisión intergeneracional de conocimiento.
En paralelo, el surgimiento de peces exclusivamente oceánicos en los sitios arqueológicos comprueba la eficacia de las embarcaciones primitivas.
Los científicos destacan el papel de estas tecnologías como precursoras de las rutas marítimas comerciales que surgirían milenios después.
El estudio también sugiere que esta región no solo adoptó tecnologías externas, sino que sirvió como cuna de innovaciones náuticas fundamentales.
Enlace del estudio: Testing the waters: Plant working and seafaring in Pleistocene Wallacea – ScienceDirect
