Promesas de R$ 10 mil millones para renovar concesiones y expandir ferrocarriles en Brasil ganan fuerza. El gobierno quiere acabar con el monopolio del sector, recuperar trilhos abandonados y diversificar las cargas transportadas. ¿Será que, desta vez, el proyecto sale del papel?
En los bastidores del transporte nacional, un proyecto antiguo vuelve a ganar destaque: el gobierno federal planea retomar la expansión ferroviaria en Brasil.
Promesas, desafíos y cifras millonarias forman parte de un paquete audaz que puede transformar el escenario logístico del país, pero ¿será que desta vez sale del papel?
Paquete ferroviario y cambios regulatorios
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El Ministerio de Transportes prepara un paquete de medidas que busca modernizar y ampliar la red ferroviaria brasileña.
Entre los principales puntos, de acuerdo con el diario Folha de S. Paulo, está la regulación del derecho de paso, permitiendo que diferentes empresas utilicen los trilhos operados por concesionarias privadas.
Esta medida, según especialistas, tiene potencial para acabar con el monopolio de transporte de cargas ejercido por grandes corporaciones.
Otra novedad es la introducción del «agente de transporte ferroviario de cargas», figura independiente que podrá operar en los llamados «slots de trilhos».
Este cambio, según el gobierno, posibilitará una gestión más eficiente y competitiva del transporte ferroviario.
Retomada del tramo norte de la Ferrovia Norte-Sul
Uno de los destacados del paquete es la retoma del tramo norte de la Ferrovia Norte-Sul, un trecho de 477 km que conecta Açailândia, en Maranhão, al puerto de Vila do Conde, en Barcarena, Pará.
Esta obra, que ya integró los antiguos Programas de Aceleración del Crecimiento (PACs), nunca fue concluida.
El nuevo eje permitirá el escoamiento de diversas cargas, incluyendo soja, maíz, etanol y azúcar, además del mineral de hierro.
La diversificación de las cargas representa una oportunidad significativa para exportadores y productores nacionales.
Recuperación de trilhos abandonados
Otro foco del gobierno es la recuperación de 11,1 mil km de trilhos abandonados, actualmente en estado de deterioro e inutilizados. Este número impresionante equivale al 36% de la red ferroviaria nacional.
Para que esto sea posible, las concesionarias que desean renovar sus contratos deberán indemnizar los cofres públicos, generando recursos para reinversiones en el sector.
Inversiones millonarias y alianzas
El gobierno pretende viabilizar las obras a través de subastas, con participación de recursos públicos y privados.
La idea es que las empresas ganadoras de las subastas dependan mínimamente de financiamiento público. Según fuentes vinculadas al Ministerio de Transportes, la repactuación de concesiones existentes será la principal estrategia para obtener recursos.
Por ejemplo, la renovación de las concesiones de la Estrada de Ferro Carajás y de la Ferrovia Vitória-Minas, operadas por Vale, debe generar transferencias superiores a R$ 10 mil millones.
Estos valores serán destinados a la expansión y modernización del sector ferroviario.
Revisión del programa Pró-Trilhos
Durante la gestión de Tarcísio de Freitas en el Ministerio de Infraestructura, el programa Pró-Trilhos prometía revolucionar el sector con más de R$ 258 mil millones en inversiones previstas.
No obstante, pasados tres años, pocos proyectos salieron del papel. Actualmente, el único avance significativo es de la empresa Rumo, que construye una ferrovia en Mato Grosso.
El Ministerio de Transportes, en colaboración con la ANTT (Agencia Nacional de Transportes Terrestres), está revisando las autorizaciones para identificar proyectos viables y eliminar duplicaciones de solicitudes.
Impactos en el futuro de la logística brasileña
Con estas iniciativas, el gobierno busca reducir la dependencia del transporte por carretera, que hoy representa alrededor del 65% del escoamiento de cargas en Brasil.
La ampliación y modernización de la red ferroviaria no solo aliviará las carreteras, sino que también disminuirá los costos logísticos y las emisiones de carbono.
Pero, ¿será que estas promesas se cumplirán? A pesar de los planes ambiciosos, los desafíos de ejecución, como la burocracia, la falta de recursos y los obstáculos políticos, aún son grandes.
¿Y tú, crees que Brasil finalmente tendrá una infraestructura ferroviaria competitiva? ¿O será más un proyecto que quedará en el papel? ¡Deja tu opinión!

Demorou, já devia estar prontas e funcionando hoje. Vamos ver se não vai ficar só na promessa…
Não dá para acreditar em nada mais nessa gestão a corrupção demorou o progresso
Nos Dias de hoje, isso é um DESAFIO, pois, existem vários entraves. Com a privatização da RFFSA, O sistema ferroviário ficou fragmentado. Novas Empresas ferroviárias ficaram isoladas, com interesse, somente, pelas cargas, por maior lucratividade. As Ferrovias, hoje, consideradas ociosas, ficaram abandonadas pelos entes privados, que poderiam votar à funcionar e transportar passageiros. Para que exista um novo sistema integrado e eficiente, em todo País, pelo menos o transporte ferroviario de turismo deveria ser público. Apenas, fazer concessões de ferrovias, não resolveria 100%, esse problema. Antigamente, a coisa era diferente, existiam muitas Estatais lucrativas, que ajudavam com receitas à suprir essas despesas de infraestrutura, não existindo, também, tantos políticos. Os trens eram públicos, e transportavam todo tipo de carga.