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La Reforma Tributaria Amenaza La Zona Franca De Manaus Con Riesgo De Desindustrialización Y Pone En Juego Más De 100 Mil Empleos Directos

Escrito por Carla Teles
Publicado el 03/10/2025 a las 18:35
Actualizado el 03/10/2025 a las 18:36
Reforma Tributária ameaça Zona Franca de Manaus com risco de desindustrialização e coloca em jogo mais de 100 mil empregos diretos
A reforma tributária transforma o futuro da Zona Franca de Manaus. Entenda como a mudança de isenções para subsídios impacta 100 mil empregos e a Amazônia
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Con la nueva reforma tributaria, el modelo que emplea a más de 100 mil personas y ayuda a mantener la selva en pie cambia radicalmente, sustituyendo exenciones por un complejo sistema de subsidios.

La reforma tributaria, promulgada por la Enmienda Constitucional nº 132/2023, rediseñó las reglas fiscales de Brasil y puso en duda el futuro de la Zona Franca de Manaus (ZFM). El modelo, históricamente visto como un “paraíso fiscal” por sus robustos incentivos, no será extinguido, pero pasará por una transformación profunda que genera incertidumbre sobre su competitividad. El principal cambio es la sustitución del sistema de exenciones fiscales por un nuevo mecanismo de créditos presumidos, una especie de subsidio gestionado que altera fundamentalmente la operación de las empresas en el Polo Industrial de Manaus (PIM), responsable de más de 100 mil empleos directos.

El impacto de este cambio trasciende la economía. La Zona Franca es ampliamente defendida como un modelo de desarrollo que, al concentrar la actividad económica en Manaus, contribuyó decisivamente a que el Amazonas mantuviera más del 97% de su cobertura forestal intacta. Ahora, el éxito del polo industrial y su función como guardiana de la “selva en pie” dependerán de la eficacia de un marco legal complejo y aún no completamente probado, levantando temores sobre un posible proceso de desindustrialización en la Amazonía.

¿Qué era la Zona Franca? El “paraíso fiscal” explicado

Para entender el tamaño del cambio, es necesario mirar al pasado. La Zona Franca de Manaus fue creada en 1967 no solo como un proyecto económico, sino como una iniciativa geopolítica para integrar la Amazonía al resto de Brasil y garantizar la soberanía nacional sobre un vasto territorio aislado. El modelo fue diseñado para compensar las enormes desventajas de la región, como la ausencia de carreteras que conecten Manaus con los grandes centros consumidores del Sudeste y los elevados costos logísticos, que dependen del transporte fluvial y aéreo.

La competitividad del polo se construyó sobre un pilar de beneficios fiscales. El principal era la exención del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI), que hacía que los productos fabricados en Manaus, como televisores, teléfonos móviles y motocicletas, fueran significativamente más baratos que sus competidores nacionales. A esto se sumaban la exención del Impuesto de Importación (II) para insumos y robustos incentivos de ICMS concedidos por el gobierno de Amazonas. Según el análisis del portal Tax Group, el éxito de la ZFM estaba directamente relacionado con las disfunciones del antiguo sistema tributario brasileño; su ventaja existía por la complejidad y la alta carga impositiva que la reforma busca corregir.

La reforma tributaria y el choque de realidad

La lógica de la reforma tributaria representa un cambio de paradigma que afecta el corazón del modelo manauara. La creación de un Impuesto sobre Valor Agregado (IVA) dual, compuesto por la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS) y por el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS), introduce el principio de la tributación en el destino. Esto significa que, en el nuevo sistema, el impuesto se recauda en el estado o municipio donde el producto es consumido, y no donde es producido.

Este cambio, por sí mismo, anularía la principal ventaja de la ZFM. Si la ubicación de la fábrica ya no importa para la recaudación de impuestos, desaparece el incentivo para que una empresa se establezca en una región con altos costos operativos como Manaus. Un producto vendido en São Paulo tendría la misma carga tributaria, independientemente de haber sido fabricado en la capital amazonense o en una ciudad vecina. Fue esta amenaza existencial la que forzó una intensa negociación política en el Congreso Nacional para crear un sistema de excepción, garantizando la supervivencia del polo.

La solución híbrida: ¿cómo sobrevivirá la ZFM en el nuevo escenario?

Para mantener la Zona Franca de Manaus de pie, la reforma tributaria creó un conjunto de salvaguardas que, en la práctica, transforman el modelo de incentivos. El primer y más directo mecanismo fue la mantenimiento selectivo del IPI. Mientras que la mayoría de los productos fabricados en Brasil tendrán el impuesto cero a partir de 2027, este continuará aplicándose a bienes producidos fuera de Manaus que compitan con los fabricados en el polo industrial. Esta medida funciona como un escudo, manteniendo artificialmente la diferencia de precio que favorece la producción local.

El segundo y más complejo mecanismo es la creación de los créditos presumidos de IBS y CBS. En lugar de simplemente no pagar el impuesto (exención), las industrias de la ZFM recibirán créditos tributarios para garantizar su competitividad. Como apunta el portal Tax Group, este cambio transforma la ventaja fiscal de la ZFM de una exención a un subsidio administrado. Aunque la competitividad ha sido garantizada en la Constitución hasta 2073, el modelo ahora depende de la eficiencia del gobierno para gestionar y liberar estos créditos, creando una nueva capa de burocracia y dependencia del flujo de caja público.

El riesgo real: 100 mil empleos y la amenaza de desindustrialización

La reestructuración impuesta por la reforma tributaria pone en juego el motor económico del Amazonas. El Polo Industrial de Manaus es una fuerza que va mucho más allá de sus más de 100 mil empleos directos, sustentando una cadena de servicios y comercio que, según estimaciones, involucra a más de medio millón de personas. En 2025, el ingreso proyectado del polo es de R$ 216 mil millones, evidenciando su centralidad para la economía de toda la Región Norte.

La principal preocupación es que la complejidad del nuevo modelo y la incertidumbre sobre su aplicación práctica lleven a un proceso de desindustrialización. Si las empresas evalúan que la combinación de IPI mantenido y créditos presumidos no es suficiente para compensar los costos amazónicos, la tendencia natural sería mover la producción más cerca de los grandes mercados consumidores. Este fantasma es real y se basa en precedentes históricos, como la crisis de los años 1990, cuando la apertura comercial llevó al cierre de decenas de miles de puestos de trabajo en Manaus.

El argumento final: la Zona Franca como guardiana de la “selva en pie”

Uno de los pilares que garantizó la supervivencia de la ZFM en la reforma tributaria no fue económico, sino ambiental. Defensores del modelo argumentan que es el mayor proyecto de conservación ambiental de Brasil. La lógica es que, al crear un polo urbano industrial fuerte, la ZFM ofreció una alternativa económica viable para la población, reduciendo la presión sobre la selva y desincentivando actividades depredadoras como la minería ilegal, el despojo de tierras y la deforestación para la agropecuaria.

Estudios de instituciones como el Ipea (Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada) refuerzan esta tesis, mostrando una correlación directa entre la actividad industrial en Manaus y la reducción de las tasas de deforestación en el estado. Este argumento eleva el debate más allá de la cuestión fiscal, enmarcando los incentivos concedidos no como una renuncia de recaudación, sino como un pago por un servicio ambiental de valor incalculable para Brasil y para el mundo. La fragilización del polo, por lo tanto, representaría no solo un riesgo social, sino también un peligro ambiental inminente.

La reforma tributaria no fue el fin de la Zona Franca de Manaus, sino el inicio de una larga y gestionada transición. El “paraíso fiscal” dio lugar a un modelo de subsidios más transparente, pero operacionalmente más complejo. El futuro del polo industrial y su papel en la protección de la Amazonía dependerán de la capacidad del nuevo sistema para garantizar, en la práctica, la competitividad que existía en el papel.

¿Está de acuerdo con este cambio? ¿Cree que esto impacta el mercado? Deje su opinión en los comentarios, queremos escuchar a quienes viven esto en la práctica.

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Thomaz Nogueira
Thomaz Nogueira
05/10/2025 22:50

Desculpe discordar, mas a reforma do consumo, ao contrário preservou a competitividade do Polo Industrial da Zona Franca de Manaus. Veja que a regra do Art 92-b do ADCT impôs assegurar a competitividade do modelo e foi fielmente observada na LC 214/2025 o que trouxe segurança jurídica e superou até os questionamentos pré-existentes. Sucintamente. Foi desonerada a aquisição de insumos importados (hj tributada) e mantido os mecanismos de crédito presumido na aquisição de insumos nacionais e no exato mesmo nível de créditos fictos aplicáveis nas saídas.

Carla Teles

Produzo conteúdos diários sobre economia, curiosidades, setor automotivo, tecnologia, inovação, construção e setor de petróleo e gás, com foco no que realmente importa para o mercado brasileiro. Aqui, você encontra oportunidades de trabalho atualizadas e as principais movimentações da indústria. Tem uma sugestão de pauta ou quer divulgar sua vaga? Fale comigo: carlatdl016@gmail.com

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