Descubrimiento de dos planetas en zona habitable a 12 años-luz de la Tierra puede ofrecer nuevas perspectivas en la búsqueda por vida extraterrestre en el universo
Astrónomos anunciaron el descubrimiento de dos planetas similares a la Tierra orbitando la estrella de Teegarden, ubicados a solo 12 años-luz de distancia. La estrella, una enana roja débil y ultrafría, presenta características que aumentan las esperanzas de encontrar vida fuera del sistema solar.
Los descubrimientos, reportados en la revista Astronomy & Astrophysics, resultaron de años de observaciones precisas, revelando un sistema planetario cercano e intrigante.
Una estrella silenciosa y prometedora
La estrella de Teegarden fue descubierta por primera vez en 2003. A pesar de estar relativamente cerca de la Tierra, había pasado desapercibida hasta entonces.
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Posee solo el 9% de la masa del Sol y pertenece a la clase de enanas M ultra-frías. Esta clasificación es similar al sistema TRAPPIST-1. Sin embargo, la estrella de Teegarden está mucho más cerca de la Tierra que TRAPPIST-1, convirtiéndose en un objetivo prioritario para futuros estudios.
Los dos planetas recién descubiertos, identificados como las estrellas cercanas a Teegarden, están ubicados en una zona donde agua líquida podría existir. Esto eleva las expectativas en relación a la habitabilidad de estos mundos, alimentando la búsqueda de señales de vida fuera de la Tierra.
Descubrimiento mediante observaciones precisas
La detección de los planetas fue posible gracias al instrumento CARMENES, en el Observatorio Calar Alto, en España. Durante tres años, los astrónomos realizaron más de 200 mediciones de la estrella de Teegarden. Estas últimas revelaron oscilaciones periódicas, disminuyendo la atracción gravitacional de los planetas en órbita.
Los datos muestran que la estrella b de Teegarden completa una órbita alrededor de la estrella cada 4,9 días terrestres. La estrella c de Teegarden tarda 11,4 días en completar su órbita. Ambos planetas poseen aproximadamente 1,1 veces la masa de la Tierra, haciéndolos extremadamente similares a nuestro planeta.
Un sistema prometedor para futuros estudios
Uno de los aspectos más notables de este descubrimiento es el comportamiento tranquilo de la estrella de Teegarden. A diferencia de muchas enanas rojas, conocidas por explosiones que pueden destruir atmósferas planetarias, esta estrella es anormalmente silenciosa.
Esta característica puede aumentar las posibilidades de habitabilidad de los planetas en su órbita.
Antes de confirmar la habitabilidad de los planetas, los astrónomos deberán descartar otras posibles indicaciones para las señales detectadas. Las señales planetarias pueden, a veces, confundirse con la actividad de la propia estrella.
No obstante, la estabilidad de la estrella de Teegarden ofrece confianza a los científicos sobre el descubrimiento.
Próximos pasos en la exploración
Lauren Weiss, astrónoma de la Universidad de Hawái, describió los planetas como candidatos a planetas de apariencia muy plausible.
Weis destacó que aún existen incertidumbres sobre la rotación de la estrella, pero incluso si los cálculos de los períodos orbitales son parcialmente imprecisos, los planetas aún se consideran reales.
Debido a la proximidad del sistema, se convertirá en un objetivo esencial para futuras misiones. Los telescopios de próxima generación podrán proporcionar información adicional y buscar biofirmas — señales químicas que indican la presencia de vida.
Si estos planetas realmente albergan vida aún es una pregunta sin respuesta, pero su descubrimiento representa un avance emocionante en la búsqueda de mundos habitables más allá del sistema solar.
Con información de Digitimed.

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