Boletín federal divulgado en junio indica que el El Niño debe permanecer hasta el inicio de 2027, con probabilidad superior al 90%. La previsión apunta intensificación entre primavera y verano, lluvia por encima de la media en el Sur, calor en el país y mayor atención a tormentas, inundaciones, anegamientos y deslizamientos en ciudades.
El El Niño debe seguir influyendo en el clima brasileño hasta, al menos, el inicio de 2027, con probabilidad superior al 90% de permanencia. La alerta aparece en el primer boletín oficial sobre el fenómeno, divulgado el 29 de junio por órganos del gobierno federal y repercutido por NSC Total el 1º de julio de 2026.
El documento indica alta probabilidad de que el fenómeno alcance categoría muy fuerte entre la primavera y el verano de 2026, cuando la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico Ecuatorial supera 2°C por encima de la media. En el Sur de Brasil, la previsión refuerza atención para lluvia por encima de la media, tormentas, anegamientos, inundaciones y deslizamientos.
Boletín federal reúne varios órganos de monitoreo
La alerta sobre el El Niño fue elaborada en conjunto por el Instituto Nacional de Meteorología, Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento Básico, Centro Nacional de Monitoreo y Alerta de Desastres Naturales, Servicio Geológico de Brasil y Secretaría Nacional de Protección y Defensa Civil.
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Esta composición es relevante porque el fenómeno no afecta solo la previsión del tiempo. Influye en agricultura, recursos hídricos, defensa civil, riesgo de desastres, temperatura, lluvia y planificación de municipios, especialmente en las regiones más expuestas a extremos.
Fenómeno fue confirmado tras calentamiento en el Pacífico
En junio, los órganos federales confirmaron la configuración del El Niño tras el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico Ecuatorial. Este calentamiento altera patrones de circulación atmosférica e interfiere en la distribución de lluvias en diferentes partes de Brasil.
El boletín también apunta que previsiones de centros meteorológicos internacionales indican continuidad e intensificación en los próximos meses. La preocupación no está solo en la presencia del fenómeno, sino en la posibilidad de que gane fuerza rápidamente hasta la primavera.
Probabilidad de permanencia supera el 90%
La probabilidad superior al 90% de permanencia hasta principios de 2027 coloca al El Niño en el centro de la planificación climática de los próximos meses. La previsión indica que el fenómeno podría atravesar 2026 aún influyendo en la lluvia y la temperatura en el país.
La proyección del APEC Climate Center, de Corea del Sur, citada por NSC Total, indica un 100% de probabilidad de mantenimiento de El Niño en el trimestre de julio a septiembre y un 99,4% de probabilidad de ocurrencia de un episodio de fuerte intensidad.
Calentamiento por encima de 2°C indica evento muy fuerte
El boletín trabaja con la posibilidad de anomalías de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico Ecuatorial por encima de 2°C. Aunque el término “super El Niño” se usa popularmente, la clasificación técnica destacada es de evento muy fuerte.
La escala citada divide el fenómeno en débil, moderado, fuerte y muy fuerte. Por encima de 2°C, El Niño entra en un nivel elevado y menos común, con mayor potencial de reorganizar patrones de lluvia y temperatura en varias regiones.
El sur debería tener lluvia por encima del promedio
Para el trimestre entre julio y septiembre, la previsión climática indica lluvias por encima del promedio en la mayor parte de la Región Sur. Este es uno de los puntos más sensibles de la alerta, porque el exceso de precipitación puede transformarse en trastornos urbanos y rurales.
En el primer año de El Niño, primavera y verano suelen ser estaciones más lluviosas en el Sur. Por eso, el riesgo no se limita a un episodio aislado: la atención debe seguir la evolución del fenómeno a lo largo de los próximos meses.
Santa Catarina aparece en estado de preparación
En Santa Catarina, la tendencia es de lluvia por encima del promedio en los próximos meses, con acumulados aumentando gradualmente entre julio y septiembre. La previsión del Foro Climático Catarinense indica paso más frecuente de frentes fríos y otros sistemas que favorecen la precipitación.
El gobierno estatal firmó el 18 de mayo el Decreto de Alerta Climática para anticipar medidas de prevención al fenómeno. La medida busca reducir burocracias y permitir la actuación del Estado y municipios antes de la llegada de lluvias fuertes.
Tormentas y deslizamientos entran en el radar
La combinación entre El Niño y sistemas típicos del invierno puede favorecer tormentas, veranicos y episodios de frío más cortos. En áreas urbanas, el riesgo aumenta cuando la lluvia intensa encuentra suelo saturado, drenaje limitado y ocupaciones en laderas.
Inundaciones, desbordamientos y deslizamientos son los impactos más citados para Santa Catarina en el contexto de lluvia intensa. El monitoreo se vuelve esencial porque el problema no depende solo del volumen de lluvia, sino también de la duración, la ubicación y la vulnerabilidad del terreno.
El calor también preocupa en gran parte del país
El fenómeno de El Niño no significa solo exceso de lluvia en el Sur. El boletín también prevé temperaturas por encima de la media en la mayor parte de Brasil, aumentando el potencial para olas de calor y favoreciendo el riesgo de incendios en áreas del Centro-Oeste, Norte y Nordeste.
La previsión indica lluvias por debajo de la media en gran parte del centro-norte del país, especialmente en áreas del Nordeste y de las regiones Norte y Centro-Oeste. El mismo fenómeno puede, por lo tanto, aumentar la lluvia en una región y agravar el calor y la sequía en otras.
El campo tendrá efectos diferentes por región
En el sector agrícola, los efectos varían según la ubicación y el tipo de cultivo. El escenario puede favorecer la cosecha de maíz de segunda cosecha, algodón y caña de azúcar en el Centro-Oeste, además de beneficiar cultivos de invierno en el Sur.
Al mismo tiempo, temperaturas más altas pueden perjudicar pastizales, reducir la humedad del suelo y afectar la preparación de la próxima cosecha en algunas áreas. El impacto de El Niño en el campo no es uniforme: depende del calendario agrícola, suelo, cultivo y disponibilidad de agua.
El monitoreo en Santa Catarina fue reforzado
Santa Catarina opera una red de 172 estaciones hidrometeorológicas con datos actualizados cada 15 segundos, además de cuatro radares meteorológicos distribuidos por el territorio y un equipo de meteorólogos en escala permanente.
Esta estructura ayuda a seguir la lluvia, ríos y condiciones atmosféricas en tiempo casi real. En un escenario de El Niño fuerte, los sistemas de alerta y respuestas rápidas se vuelven tan importantes como la previsión estacional.
Entender el fenómeno evita una lectura simplista
El El Niño ocurre cuando hay un calentamiento anormal de la superficie del Océano Pacífico Ecuatorial, cerca de la franja próxima a América del Sur. Este calentamiento interfiere en la circulación de los vientos y altera la formación de nubes y lluvia.
En el Sur de Brasil, este cambio puede hacer que los frentes fríos se concentren por más tiempo en la región, aumentando la probabilidad de lluvia persistente. En otras áreas, el patrón puede favorecer el calor, déficit de precipitación y aumento del riesgo de incendios.
El Niño exige planificación antes de la lluvia fuerte
La alerta federal muestra que el El Niño debe ser tratado como un factor de planificación para defensa civil, agricultura, ciudades y familias en áreas de riesgo. La previsión de permanencia hasta 2027 y la posibilidad de un evento muy fuerte hacen que la preparación sea más urgente.
El desafío es transformar boletines climáticos en acciones concretas antes de las tormentas. ¿Vives en una región que suele sufrir con lluvias fuertes durante El Niño? ¿Crees que las ciudades brasileñas están preparadas para inundaciones, desbordamientos y deslizamientos? Deja tu opinión en los comentarios.
