La Barrera de Maeslant protege Róterdam de las mareas extremas, mantiene el canal libre para cargueros y solo bloquea el paso ante un riesgo real de inundación, equilibrando seguridad y navegación
Dos estructuras flotantes gigantes están posicionadas en las orillas de un canal que lleva al puerto de Róterdam, en los Países Bajos. La barrera de Maeslant permanece abierta la mayor parte del tiempo, pero puede cerrar el paso cuando una marea extrema amenaza con avanzar hacia el interior de la región.
Rijkswaterstaat, organismo holandés de infraestructura y gestión del agua, informa que la estructura fue creada para bloquear la entrada del mar sin interrumpir la navegación en los períodos normales. Las puertas solo ocupan el canal cuando hay riesgo de una elevación peligrosa del agua.
La solución protege áreas de la provincia de Holanda del Sur y mantiene el paso de barcos libre mientras no existe amenaza. La barrera no impide toda inundación, pues actúa en eventos específicos ligados a la fuerza del mar.
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Cómo las puertas gigantes de la barrera de Maeslant cierran el canal
La barrera de Maeslant posee dos puertas de acero, cada una con 210 metros de ancho, 22 metros de altura y 15 metros de profundidad. En días comunes, permanecen separadas una de la otra, cerca de las orillas del canal.
Cuando el cierre es necesario, las estructuras se mueven hasta encontrarse en medio del agua. Luego, reciben agua en su interior y descienden hasta el fondo, formando una barrera contra el avance de la marea.
Todo este proceso lleva hasta dos horas. Las puertas no funcionan como una pared fija, pues necesitan liberar la ruta usada por embarcaciones que se dirigen al puerto de Róterdam.
Por qué Róterdam necesita una barrera contra el mar
Róterdam se encuentra en un área donde el agua del mar puede avanzar por los canales en situaciones de tormenta y marea muy alta. El riesgo aumenta porque parte de los Países Bajos está en una región baja, conectada a ríos, canales y al Mar del Norte.
La barrera de Maeslant fue construida cerca de Hoek van Holland entre 1991 y 1997. Forma parte de un conjunto de obras de protección que también incluye la barrera de Hartel y el dique ampliado de Rozenburg.
El sistema tiene una función clara: impedir que una gran masa de agua entre por el canal que conecta el Mar del Norte con el puerto de Róterdam. La estructura se cerró por primera vez en 2007.
Puerto abierto y ciudad protegida exigen la misma estructura
Una barrera fija impediría la circulación de cargueros durante todo el año. Esto crearía un problema para una ruta utilizada por barcos que llegan y salen del puerto de Róterdam.
Las puertas flotantes resuelven este dilema porque permanecen fuera del camino la mayor parte del tiempo. La navegación continúa normalmente mientras la previsión no indique una marea extrema.
Cuando el riesgo aparece, la prioridad cambia a la protección contra el agua. La barrera cierra el canal por un período limitado, reduciendo la posibilidad de que el mar avance por áreas que necesitan ser defendidas.
Cuándo entra en acción la barrera de Maeslant
El cierre automático comienza cuando la previsión indica agua por encima de 3 metros sobre el NAP cerca de Róterdam o por encima de 2,9 metros sobre el NAP cerca de Dordrecht. El NAP es una referencia de altura utilizada en los Países Bajos y está cerca del nivel medio del Mar del Norte.

El sistema no necesita una orden manual para comenzar a operar. Aun así, un equipo supervisa el cierre y puede actuar si es necesario.
La barrera fue diseñada para enfrentar una marea de hasta 5 metros sobre el NAP. Este límite muestra que la estructura no fue creada para cierres rutinarios, sino para situaciones en las que el mar representa un riesgo mayor para la región.
Pruebas mantienen las puertas listas para una emergencia
Las puertas pasan por pruebas todos los años. Estos cierres ayudan a verificar si el mantenimiento se ha realizado correctamente y si los equipos pueden responder cuando una tormenta exige acción rápida.
Rijkswaterstaat, organismo holandés de infraestructura y gestión del agua, administra y mantiene la barrera de Maeslant, con inspecciones, reparaciones y sustitución de piezas cuando es necesario.
La rutina de pruebas es importante porque las estructuras necesitan moverse en el momento adecuado, cerrar el canal y descender hasta el fondo sin fallar. Fuera de estas situaciones, las puertas permanecen abiertas para mantener el tráfico marítimo funcionando.
La barrera de Maeslant muestra cómo una obra puede proteger una región costera sin bloquear permanentemente una ruta usada por grandes barcos. Las dos puertas quedan casi escondidas en las orillas, pero pueden cambiar el camino del agua cuando el riesgo aumenta.
El caso de Róterdam también deja claro que la defensa contra inundaciones y la actividad portuaria pueden funcionar juntas, siempre que la estructura esté diseñada para actuar solo cuando realmente sea necesario.
¿Cree que una barrera móvil como esta podría ayudar a las ciudades portuarias brasileñas a enfrentar mareas extremas sin obstaculizar la llegada de barcos? Deje su opinión en los comentarios y comparta este reportaje.

